“Cristo del Museo”. La Cuaresma de León en 2026, imaginada desde el Blog El Seise.
Una invitación a mirar —con ojos nuevos— una de las grandes cimas de la escultura del siglo XVI vinculada a la Catedral y a la ciudad de León: el Crucificado de Juan de Juni, concebido para coronar el trascoro (el gran “arco de triunfo” renacentista que delimita el espacio coral). El Cristo que preside este cartel pertenece a la última etapa creativa del maestro borgoñón, cuando tensa el lenguaje del Renacimiento hacia los registros del Manierismo: anatomía poderosa, torsión excepcional, gravedad interior; un dramatismo que no necesita alzar la voz, porque todo ocurre “por dentro”. No es una imagen para el efecto inmediato, sino para el silencio. Es un cartel para esa Cuaresma que se aprende tanto en la calle como en la penumbra de las capillas y en la memoria de la piedra; en triduos, besamanos, besapiés y novenas dedicadas a la devoción de las imágenes de Cristo y de su Santa Madre, que días después narrarán la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios, y los Dolores de la Virg...