domingo, 1 de mayo de 2016

FERNANDO LLAMAZARES RODRIGUEZ


Artículo publicado en la revista oficial de la Semana Santa de León, PREGÓN, bajo la dirección de Carlos García Rioja, año 2, MMXVI. Págs. 100-103.


El amor por el Arte, por su ciudad de León y por nuestra Semana Santa, llevó al profesor Fernando Llamazares a enriquecer el conocimiento de las cofradías, a través de sus pasos, con la publicación de estudios e investigaciones, participando en charlas y debates sobre temas artísticos y teológicos, incluso a implicarse en impulsar cofradías, su patrimonio y procesiones. 

Fernando Llamazares Rodriguez. Foto  Javier Quintana. Diario de León.
http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/la-roldana-fue-escultoras-mas-grandes-espana_644584.html
"Fernando Llamazares Rodríguez nació en León el 31-12-1946. Cursó sus estudios universitarios en las Universidades de Oviedo, Valencia y Angelicum de Roma, estando licenciado en Filosofía y Letras por las dos últimas en la Sección de Filosofía. Posteriormente, obtuvo la Licenciatura con Grado y el Doctorado en Filosofía y Letras, Sección Historia del Arte, por la Universidad de León con las máximas calificaciones por unanimidad de los tribunales. Desde 1990 es Profesor Titular de Historia del Arte en la Universidad de Castilla-La Mancha, en la Facultad de Humanidades de Toledo y desde 2008 Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid". (Guía Artística de León. Ed. Lancia, 2015, pág. 4)

Y el Profesor Llamazares Rodríguez, falleció en León el 20 de mayo del año 2015, terminada su revisión de la Guía Artística de León, la póstuma décima edición de un libro que había publicado editorial Nebrija y en la que Fernando había utilizado, primeramente, el pseudónimo de Antonio Rodríguez Belzuz. 

Fernando fue, cuesta escribir en pasado, un amante de su tierra y del arte por igual. Sus dos pasiones entrelazadas con las que, no contento con empaparse de su significado más profundo, quiso compartir con erudición con sus paisanos, o mejor aún, entre paisanos. Porque Fernando siempre fue un "paisano". Conversador afable, era incansable en su participación en una tertulia donde el tiempo no fuese un limite establecido, en los lugares donde las calles han echado las raíces de los siglos, donde la Historia que la mayoría no percibimos se hacía palabra en su presencia. 

Quiso el director de esta edición de la revista PREGÓN del 2016, que Fernando Llamazares tuviese su semblanza en estas páginas cofrades de León. Me propuso escribir sobre Fernando y no lo dudé. Porque quien le evoca aquí, desgranando palabras y recuerdos, le debe a Fernando el impulso y ayuda para realizar su primer artículo el mes de mayo del año 1996, y le agradece que en 1999 le confiase, junto con el Cronista de León Luis Pastrana, la realización del capítulo sobre Historia de las Cofradías leonesas, en el libro de la Semana Santa de León, (Ed. Edilesa, 2000) que el ex Presidente de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas, le había encomendado de modo personal. Por tanto, vaya dicho que mis palabras son las de la amistad, el respeto y la admiración por la labor investigadora y divulgadora que en el campo de la Historia del Arte llevó a cabo Fernando Llamazares en sus más de 80 publicaciones, en sus artículos en muchas revistas de las cofradías leonesas, en sus ponencias en congresos y en su participación como Comisario en importantes exposiciones de Arte e Historia.  

¿Quien fue Llamazares Rodríguez en la Semana Santa de León? 

Fernando significó mucho en nuestra Semana Santa. Su amor por el arte barroco, (su tesis doctoral había versado sobre el retablo Barroco en la provincia de León) y sus investigaciones, le llevaron a publicar en la "Revista Tierras de León" de 1979 los documentos de contratación de los pasos de la Coronación de Espinas y del Expolio, entre la cofradía de Jesús Nazareno de León y el escultor Francisco Díez de Tudanca, cuya trascripción completa fue reproducida por el Cronista de León, y papón, Máximo Cayón Waldaliso en su libro sobre la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. (1982)

Fue el Arte lo que trajo a Fernando a las procesiones y cofradías de León, e inició una influencia y participación activa en nuestro mundo cofrade. Profundamente creyente, declarado leonés y enamorado del barroco, se convirtió en un "papón de acera", en un castizo "atajador" con quien encontrarse varias veces en Semana Santa en un día, incluso en el transcurso de la misma procesión, ocupando esos rincones donde la percepción de la mano del hombre toma tintes de divina en una ciudad tan bella como es León.

No fue papón, nunca vistió un hábito de penitencia. A lo más que quiso llegar Fernando fue a portar un varal de palio del Santísimo, en la procesión Sacramental de Minerva del año 1996, entonando el himno de Santo Tomas de Aquino "Tantum Ergo", (Tan Augusto Sacramento) durante la abadía de Elías Álvarez Frade, cuando, por segunda vez, intervino con arrojo, e ilusión, para que la custodia de Sahagún, del maestro Enrique de Arfe, volviera a ensalzar a Dios Sacramentado en el Corpus Chico de aquel año. Antes, había sido nombrado Seise Honorario Asesor de la cofradía de la Vera Cruz, en 1992, y se encargó de asesorar sobre la disposición del paso de la Virgen de la Amargura, tanto en la procesión homónima de la cofradía en el Miércoles Santo, como en la del Santo Entierro del Viernes Santo de los años impartes. Aquel año,1992, también fue coordinador del II Congreso Nacional de Cofradías de Semana Santa celebrado en León y Comisario de la exposición del mismo, así como autor del primer libro que recopilaba los pasos de la Semana Santa de la ciudad. Participó en las I Jornadas Culturales de la cofradía Santo Cristo del Perdón en 1998 y 1999. Fue asesor histórico y artístico de la cofradía del Santo Sepulcro-Esperanza de la Vida desde su gestación en 1990, durante tertulias en el bar Vergara. Cofradía con la que se sintió muy identificado, puesto que tuvo mucho que decir en la elección del emblema de esta hermandad originada en la parroquia de San Froilán, así como en la formación del patrimonio devocional de la cofradía, de hecho, fue Freire Asesor en el momento fundacional de la hermandad, y la cofradía le nombrará Freire Honorífico en los albores de esta Semana Santa del 2016. 

Fernando Llamazares nos dejó sus palabras de Pregonero de la Semana Santa de León en 1998, y en 1999 dio voz a la Ronda Lírico Pasional Luis Pastrana Giménez, organizada la madrugada del Jueves Santo por la cofradía Santo Cristo del Desenclavo y establecida en la Iglesia de Santa Marina. Esta iglesia, antigua de San Miguel del desaparecido colegio de los Jesuitas, fue para Fernando Llamazares (me atrevo a escribirlo) su primera casa, donde reside la que era su obra de arte preferida, Nuestra Señora del Rosario. La devoción de la extinguida cofradía fundada en el siglo XVI en el desaparecido convento de Santo Domingo. La maravilla que Juan de Juni dejó en León. Por otro lado, Fernando Llamazares con la ayuda de Julio Vergara, realizó un inventario completo del patrimonio artístico de esta iglesia barroca animados por su párroco, Félix Alvarado. 

Fernando Llamazares ha sido un grande de la cultura leonesa, (de quien cabe contar mucho más, pero es imposible en tan breve espacio), en realidad lo es aún hoy, y lo será porque sus palabras quedaron escritas para la investigación, para el conocimiento y para la crítica. Por ello, bien se merece el reconocimiento de sus paisanos de León, y también del León cofrade. Un León cofrade que le vió en la última Semana Santa, cuando desde su lugar de hospitalización se quejaba de no poder ir a ver las procesiones, los pasos que admiraba, y sobre todo, uno inédito. El de una imagen que le ilusionaba, una talla en cuyo asesoramiento para su realización se había implicado y que solo llegó a conocer por fotografías el día de su bendición en la Catedral, en su lugar de culto en la iglesia de la Concepción, y sobré todo el día de su primera salida en procesión, el Sábado de Pascua pasado del 2015: Nuestra Señora de la Luz. Una Luz que debió ser su Esperanza de la Vida, cuando sin saberlo se apagaba la suya terrenal, una Luz que con seguridad, inconscientemente y en su fe, le ha guiado al cielo. 

Querido Fernando, va por ti mi recuerdo, mi gratitud y satisfacción por haberme permitido, simplemente, disfrutar de tu consideración personal, de tu cariño demostrado por León, y de tu compromiso, no firmado, con su Semana Santa, que es la tuya.


Fdo. Gonzalo Márquez García.
León, 31 de enero de 2016.

3 comentarios:

  1. Te felicito por el artículo y tu emotiva dedicatoria Gonzalo...
    Mi recuerdo también a Fernando allá donde esté...

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  2. Muy grande Fernando Llamazares

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