lunes, marzo 19

CONSOLACIÓN DE MARÍA. Juan Manuel Miñarro, 2018.



Viernes Santo. (años pares)

Consolación de María. Juan Manuel Miñarro. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. León. Foto. G, Márquez
2018 es el año en que la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad presenta una renovada devoción en forma de imagen, esta vez, ideada y realizada por el profesor y escultor Juan Manuel Miñarro.

Esta representación de María al pie de la Cruz sustituye a la realizada por José Ajenjo Vega en 1996, a fin de ser sacada en la procesión del Santo Entierro de los años pares y que a su vez, vio la luz para reemplazar la imagen de Dolorosa cedida únicamente en 1994 por la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno procedente del paso de la Crucifixión, en concreto la que figuró en el citado misterio entre su adquisición en 1928 y su sustitución en 1990. 


Aquel, fue el primer paso pujado por mujeres en la historia de la procesión del Santo Entierro. 

La nueva representación dolorosa de María para la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de León, realizada por el maestro hispalense Juan Manuel Miñarro, presentada y bendecida por el Obispo de León, Julián López, en la Catedral de Santa María de León el 10 de marzo, es un crisol de renovación en la estética historicista de la imaginería netamente vallisoletana, de un barroco tardío, que da paso al academicismo de la escultura del siglo XVIII y a la idealización de la belleza femenina de escuela andaluza.

Parece que Miñarro arranca y toma detalles del maestro Gregorio Fernández, y crece con el estilo de Juan Alonso Villabrille y Ron a través del recuerdo del excepcional trabajo desarrollado en los paños y ropaje de la Dolorosa donada a la Basílica de San Isidoro por Fernando Ignacio de Arango Queipo, abad de la Real colegiata entre 1715 y 1720. 

El movimiento de la Dolorosa de San Isidoro de Villabrille y Ron, además, abre la puerta a otra influencia, la del alumno que formó: Luis Salvador Carmona, que parece haber inspirado también a Miñarro a través de la Dolorosa del Real de San Vicente de Toledo. 

Consolación de María. Juan Manuel Miñarro. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. León. Foto. G, Márquez
Actitudes, movimientos, interpretación de una belleza en el rostro de María Dolorosa con un concepto diferente al tradicional de la escultura de escuela castellana, tanto que la cara de la nueva representación de la Consolación de María muestra otro concepto de belleza, edad y sufrimiento; el que llevaron a cabo artistas como Cristóbal Ramos, ejemplarizado en su Dolorosa del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, y autor de la Virgen de las Aguas de Sevilla. Aunque si sufrimiento y dulzura tiene nombre y apellidos estos son el de la Dolorosa de Pedro de Mena para la iglesia de Santa María de la Victoria de Málaga, y también la mente de Miñarro debió tenerla en su conciencia.

El remate es el del propio estilo del autor sevillano, tan empapado de arte como la ciudad en la que nace, donde enseña Bellas Artes en la Universidad y trabaja en su taller en conservación del patrimonio y realización de nueva obra escultórica. 

Miñarro tamiza el tiempo de la tradición escultórica barroca española, de diferentes escuelas, y sintetiza todo ello en la futura Virgen de la Consolación, “de las Angustias y Soledad”, aportando ese pellizco que produce un estilo naturalista, cercano a un realismo idealizado, como expresión de un dramatismo que otorga belleza al sufrimiento del que emana el papel de la Virgen María en las creencias y teología católica, la de madre para todos, espejo de las virtudes teologales, de la fe, la esperanza y la caridad.

No es importante la obra material sin la importante herencia artística y cultural que muestra la bella imagen de Miñarro en una ejecución impecable, en su concepción, talla, policromías, movimiento, expresión y resolución final. 

Valiosa es por tanto la nueva adquisición de la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de León, y destacada la labor del consagrado autor, Juan Manuel Miñarro.

La Virgen de la Consolación se muestra con una cruz realizada por Enrique Lobo, quien a su vez ha realizado las utilizadas en procesión por Nuestro Padre Jesús Nazareno de León, el Santísimo Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana y la del Señor de Sevilla, Jesús del Gran Poder, cuya cruz en su altar de culto, también fue tallada por el propio Enrique Lobo. 

La Virgen de la Consolación es portada por sus braceras en un trono adaptado en el año 2006 por Jesús A. Fernández García en el que se sitúan cartolas con la representación del Vía Crucis procedentes de los talleres de El Arte Cristiano de Olot y tallas de Antonio Serrano, todas ellas adquiridas en el año 2000.

BRACERAS
92

MÚSICA. (2018) 

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