lunes, 13 de junio de 2016

LA CUSTODIA DE SAHAGÚN EN LA PROCESION DEL CORPUS CHICO DE LA CIUDAD DE LEÓN. (20 años de la publicación de este artículo)



En la hemeroteca de este blog, El Seise, no podría olvidarme de mi primer artículo publicado en prensa. No quiero dejar de reconocer la ayuda del profesor Fernando Llamazares, la ilusión de Elias Alvarez, la seriedad y ganas de Angel Díez Pertejo, y mi torpeza y miedos al redactar un texto para publicar en la revista Filandón del Diario de León en su edición dominical, el primero. Hoy, 16 de junio de 2016, ya hace de aquello 20 años. Mucho hemos conocido después. Se han corregido y documentado fechas distintas a aquellas. Pero echar la vista atrás y llevar dos décadas llenando de palabras fondos blancos de papel y de pantalla de ordenador, bien merece recordarme a mi mismo y compartir con vosotros, aquellos miedos, emociones y sueños que se ocultaban tras las siguientes palabras.

LA CUSTODIA DE SAHAGÚN EN LA  PROCESION  DEL CORPUS CHICO DE LA CIUDAD DE LEÓN.

El día 16 de junio del presente, las calles del barrio de San Martín de León se engalanarán para asistir al desfile de la custodia procesional de Sahagún, obra del artista Enrique de Arfe, que acoge en su seno el Santísimo Cuerpo de Cristo. Este solemne cortejo, es organizado por la actual cofradía de Minerva y Vera Cruz, fruto de la fusión que, en 1876, realizaron las compañías de la Santa Vera Cruz, de carácter penitencial y fundada en el convento de San Francisco de León, siendo la referencia de origen más antigua conocida en 1586,con la del Santísimo Sacramento de la Minerva, erigida en el monasterio de San Claudio de nuestra ciudad, en 1612, con un fin Eucarístico, rindiendo culto al Santísimo, siendo éste el aspecto que nos interesa hoy.

La institución de la Eucaristía tuvo lugar durante la última cena en que Jesús comió con sus discípulos, en la noche del Jueves Santo. El pueblo, ya desde mediados del siglo XII, busca en la elevación de la Sagrada Forma, que surge en aquel momento, poder contemplar a Dios, haciendo coincidir este instante con el sonido de una campanilla.

Pero el origen de la celebración de una fiesta, específica, del Santísimo Sacramento, Corpus Cristi, arranca de la visión que, en la ciudad de Lieja, tuvo la religiosa Juliana de Cornillón, a la que el Señor reveló su voluntad de observar una fiesta del Sacramento de la Eucaristía, que ya se celebraría en Lieja desde 1246, el jueves siguiente a la Santísima Trinidad. En 1264, el papa Urbano IV declaró universal, dicho festejo, el mismo día en que la había fijado el obispo de Lieja, mediante la publicación de la bula "Transiturus”, hecho que se produjo a raíz que, un párroco escéptico no creyera en el misterio de la transubstanciación, convenciéndose cuando celebrando la liturgia, se fijó que la Hostia había impregnado de sangre los manteles del altar. En 1312, Clemente V ratificó la bula en el Concilio de Viena y exigió, a todos los católicos, la celebración de la fiesta; confirmando su sucesor, Juan XXII, los decretos papales anteriores, publicándolos y disponiendo que la Sagrada Forma fuese expuesta y llevada procesionalmente, para recibir la adoración de los fieles, algo que aparece por primera vez el año 1279 en la ciudad de Colonia, y desde 1322 en Barcelona y tierras del reino de Aragón.

El Sínodo de León, en 1318, recoge la orden del papa Clemente V, para la celebración de la fiesta del Corpus, y la primera noticia de la realización de la procesión en nuestra ciudad que data de 1378, hallada en las actas capitulares, dice: "Que tomen dende el Roby con su caxeto de plata e la copa con su sobrecopa del Corpus Cristi para poner en prendas”, continuándose los datos en años sucesivos.

La cita anterior nos sirve para definir un primer tipo de custodia, a modo de copón, al que se le sustituiría la cruz, que la rematara, por un viril para la pública exposición de la Sagrada Forma, y un píxide inferior que por su forma, cuadrada, rectangular o hexagonal, simbolizaría el Santo Sepulcro, siendo éste un modelo de custodia de mano. Pronto surgirá la custodia portátil u ostensorio, en el que sobre el pie y el astil se dispone un templete, de características arquitectónicas, que cobija el viril, bien sea tubular o en forma de sol. Estas últimas se irán complicando hasta convertirse en puras arquitecturas turriformes que en el caso de contar con basamento, reciben el nombre de custodias de asiento, y se utilizan portándolas en andas, mediante la sujeción a ésta con uno o más tornillos.

Custodia del maestro orfebre Enrique de Arfe en la procesión Sacramental de la Vera Cruz de León en 2012. (Corpus Chico) Foto G. Márquez.
Este es el tipo de custodia que Enrique de Arfe realizó para el monasterio de San Benito de Sahagún. Dicho artista-platero que se instalaría en León en 1500 y que al año siguiente firmaría el contrato, con el cabildo leonés, para la factura de la gran custodia, que según algunas noticias pudo medir algo más de dos metros de altura, fue el artífice de otras grandes custodias para las ciudades de Toledo y Córdoba, así como el patriarca de tres generaciones de maestros plateros.

La custodia de Sahagún, que debió ser realizada entre 1510 y 1515, presenta una base moderna de madera policromada sobre la que se asienta la planta hexagonal, de plata calada, repujada y con algunos dorados, de motivos con influencia italiana: Jarros, vides, sátiros, ninfas, etc.; de éste surgen tres pilares que forman otros tantos arcos conopiales que cobijan el ostensorio, con un viril flanqueado por tres ángeles orantes y tres puti con los escudos de los Atributos de la Pasión. Bajo los arbotantes, de los pilares, se colocan las imágenes de San Pedro, San Andrés y Santiago; hallándose en este primer cuerpo otras figurillas postizas. En las oquedades de los arcos conopiales, decorados con cardina, se sitúan las efigies de San Benito, San Roque, San Miguel, Santa Catalina, Santa Marta y la Magdalena. Este primer cuerpo da paso a un segundo formado con la prolongación de los tres primeros pilares, unidos a los que surgen de los vértices de los arcos inferiores, albergando el espacio interior la magnifica imagen de la Virgen con el Niño. El conjunto lo corona una cúpula bulbosa, de la que pende una campanilla con la inscripción: “María Mater Dei”, rematando, el grupo, la efigie de Cristo Resucitado.

Esta custodia fue comprada por el Ayuntamiento de Sahagún durante la desamortización, cuando estuvo a punto de ser adquirida por la catedral en 1821.Puede ser admirada en el museo de las MM. Benedictinas de la localidad, procesionandose en andas en el Corpus, siendo una pieza que solo ha salido de Sahagún en cuatro ocasiones: a Sevilla, a la exposición "Reyes y Mecenas” de Toledo, la itinerante con motivo del "Tratado de Tordesillas”, y a la procesión del Corpus Chico en León, hace siete años, repitiendo en el presente.

Celebración, la del Corpus Chico, cuyo origen hay que buscarlo en el culto, que algunas cofradías rendían, a la Eucaristía; así en 1270 documentamos en León la cofradía de Dios, anterior al desarrollo del Corpus Cristi, desde cuando surgen, en todas las parroquias, cofradías con advocación al Santísimo Sacramento, en el siglo XV, y en 1530 la que, con la misma, se erige en la iglesia romana de Santa María, edificada sobre las ruinas del templo dedicado a la diosa Minerva. Esta cofradía recibirá, del papa Paulo III, la bula "Dominus Noster Iesus Christus” promulgada el 30 de noviembre de 1539, por laque se instituyen las obligaciones, privilegios, indultos, exoneraciones, libertades, inmunidades e indulgencias que son otorgadas a los hermanos de la congregación, así como la fijación de su fiesta, con solemne procesión, el Viernes que sigue inmediatamente a la celebración del Corpus Cristi, actualmente en la dominica posterior a esta.

Una copia de esta bula es solicitada, en 1612, por el P. Fray Vicente de Arce, abad que fue del monasterio de San Claudio de León, al episcopado de Astorga, para instituir la cofradía del Santísimo Sacramento de la Minerva, con el permiso de las autoridades pertinentes, en el citado convento. Origen, éste, de la actual procesión del Corpus Chico, como se denomina popularmente, en nuestra ciudad de León.

Fdo : Gonzalo Márquez García. 
Junio de 1996

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA: 

- Herraez Ortega, M. V.: Enrique de Arfe y la orfebrería gótica en León. León, 1988 

- Llamazares Rodríguez, F.: Museos de León y provincia. León, 1985. 

- Sánchez Herrero, J.: Las diócesis del reino de León. León, 1977.


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