martes, 1 de diciembre de 2015

UN MES DE NOVIEMBRE PROFUNDAMENTE COFRADE.

El mes decimoprimero del año 2015 ha dejado a los cofrades leoneses un buen sabor de boca. Ese que quieres que se vuelva a repetir, y que de nuevo, el mes siguiente las cofradías leonesas continúen con sus cultos, las renovaciones patrimoniales, los traslados, procesiones, certámenes, conferencias, ferias y actos caritativos.


Este mes de noviembre pasado, ha sido el mes más cofrade del año, después del de abril, cuando tuvo lugar la Semana Santa. Ha sido más que la Cuaresma, que Pentecostés, las celebraciones Sacramentales y las de la Exaltación de la Cruz de septiembre. Casi Todas ellas juntas no igualan el mes cofrade que ha sido noviembre.

Aquel noviembre de hace años, era el de la matanza del gocho, era el San Martín en su barrio y el de las misas por los difuntos, parroquiales o de cofradías, el que nos llevaba a limpiar lápidas y dejar flores en el cementerio, para después con un Padre Nuestro y el rezo del Ave María, sacar al recuerdo a los que quisimos y echamos de menos.

Nada más era noviembre, salvo frió, lluvioso, y con algún día soleado en el que nos acordábamos que teniendo la Navidad tan cerca, ¡como iba a dar tiempo a hacer un buen cartel de Semana Santa!, a sacar una imagen nueva, a ensayar bien una banda, porque la primavera ya estaba a la vuelta de la esquina. Eran otros tiempos.

El mes de noviembre del año 2015, es la demostración de que las cofradías pueden, y deben, estar presentes en el día a día de la ciudad, de su barrio, de su parroquia y hasta  del obispado de la diócesis.

Estandarte de la cofradía de Animas y Santo Cristo de afuera de San Martín
A nivel cofrade, propiamente dicho, dos cofradías de las poco populares, de las que no salen en Semana Santa, hicieron sus celebraciones durante este mes. Por un lado los hermanos de la cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Animas del Santo Malvar, atendieron los cultos de difuntos con la presentación de su nuevo estandarte y paño de difuntos, finalizando ya el proceso para la aprobación y aplicación de sus nuevos estatutos actualizados al siglo XXI. Vetusta cofradía del siglo XVII que sin hacer ruido sigue la devoción a la Piedad del desaparecido hospital de San Antonio, situado antiguamente lindando con los edificios del Ayuntamiento y San Marcelo, y que hoy se encuentra con retablo y altar en la iglesia de Santa Marina. También los hermanos de otra histórica cofradía, la del Animas y Santo Cristo de fuera de San Martín, rindieron su obligación de rezar por sus difuntos en su iglesia parroquial, donde conservan su capilla propia adosada exteriormente al muro oeste de la iglesia. Tradición de difuntos que se cumplió en la mayor parte de las cofradías de la Semana Santa de León, que desgranaron su peregrinar a sus iglesias y parroquias, donde muchas de ellas no tienen si quiera una de sus imágenes al culto, para cumplir con el rito de preocuparse por el bien de quienes nos precedieron en el que será nuestro ultimo viaje.

Nada excepcional hasta aquí, si no fuera por que los últimos años, noviembre también es la celebración de la patrona de los músicos, y para eso, los componentes de las bandas de León han estado dispuestos a mostrar su categoría en múltiples certámenes. Los más antiguos, los de la Victoria y el de la la banda de la Vera Cruz, este último con la participación de otras siete bandas. Los más recientes, como el organizado por la Junta Mayor. Los solidarios, como el de las Siete Palabras, que además nos trajo la presentación de un cuarteto de música de capilla. ¡Bravo! por traer León a otra nueva formación, que junto a la capilla Legio VII, anime a los dirigentes cofrades a incluirlas en las procesiones de la ciudad, y romper con la moda de hacer procesiones-cabalgatas.

Y Santa Cecilia nos dejó más: La "entradilla" al XV aniversario de la agrupación de Santa Marta y Sagrada Cena que tuvo como invitada a la banda de cornetas y tambores del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, el concierto de la banda del Perdón interpretando temas de bandas sonoras de películas, y el bonito "flashmob" de la agrupación de las Angustias por la calle Ancha, plaza de Regla y Mariano Domínguez Berrueta. Mucha música cofrade como regalo León, a los papones, y a la patrona Santa Cecilia.

María Santísima de la Misericordia. León. Foto G. Márquez. 2015Noviembre se presentó, además, como feria de arte cofrade. Una carpa en San Marcelo aglutinó una muestra de talleres del bordado, de talla, de sastrería, pintura, escultura y de las propias cofradías, además de una nueva muestra de marchas de Semana Santa, interpretada por algunas formaciones cofrades de la ciudad. EXPO ESSAR 2015, que así se llamó la exitosa muestra, fue el escenario para la presentación del cartel de la Junta Mayor de la Semana Santa de León para el 2016, y de la exposición de las obras concursantes, también se complementó con charlas sobre el vestido de imágenes, de bordados, de imaginería y de historia de la Semana Santa leonesa. Llama la atención que con lo poco que sabemos y lo mucho que parece que importa la Semana Santa en la ciudad, apenas entre 20 y 40 personas acuden a las ponencias sobre nuestra Semana Santa, que precisamente se plantean para eso, para dar a conocer que es una cofradía, la Semana Santa, de donde viene, y venimos. Discernimientos básicos para aquellos que tienen la valentía de acceder a un cargo directivo en la junta de seises de cualquier cofradía.

Nuestro Padre Jesus Nazareno. León. Noviembre 2015. Foto G. Márquez.Y si el ámbito cofrade en cuanto a las celebraciones de difuntos se muestra ya extenso y asentado, aún ha tenido más proyección con los actos desarrollados por tres cofradías de León, desde los puntos de vista artístico y cultual.

El arte ha estado en este mes de noviembre vinculado al patrimonio, y a la consolidación del mismo. Y todo ello envuelto con una vocación de renovación. Así el fin de semana del 15 de noviembre, León acogió a los escultores Ana Rey y Ángel Pantoja, junto con el vestidor David Calleja, a fin de presentar su nueva obra, María Santísima de la Misericordia. Devoción marina que ya se ha bendecido y establecido en la iglesia de San Claudio para su culto público, de la mano de la cofradía Santo Cristo de la Bienaventuranza. Hermandad de las modernas, muy joven, que tras los traspiés en las decisiones de contratación de sus primeras imágenes, parece que ha tomado el camino correcto, que no debiera detenerse el próximo mes de febrero, cuando los mismos escultores vuelvan a León a entregar un Nazareno en una de sus tres caídas. Ojalá la hermandad de la iglesia de San Claudio continúe en esta línea.

Nuestra Madre de la Divina Gracia. Noviembre 2015. León. Foto G. MárquezSi poco más de 20 años tiene la Bienaventuranza, más de 400 atesora la cofradía de Jesús Nazareno, que el fin de semana siguiente atrajo a León al Prof. Juan Manuel Miñarro, a fin de hacer presentación pública y documentada de la restauración de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y de la talla de su nuevo cuerpo, en madera de cedro real, que tendrá la venerada imagen de los nazarenos de Santa Nonia. Gran trabajo, el de consolidación y el de escultura del profesor e imaginero sevillano, si bien, y obligadamente, el resultado de su mano y obra quede velada por una túnica morada. Aunque Miñarro, según parece, volverá a León en un futuro, más como maestro escultor que como profesor restaurador, para dejar su impronta en la imaginería de la Semana Santa de León.

Y si todo esto parece que no podía ser, en el mes cuando las cumbres de León ya empiezan a lucir su manto blanco, la Redención llevó a su Madre de la Divina Gracia, en octubre, al altar de San Marcos para honrarla con su triduo de culto, e invitar a León a besar su mano, antes de volverla a la atalaya de su capilla como mujer enlutada para los difuntos en noviembre e iniciar los cultos cofrades del mes.

Nuestra Madre María Santísima del Desconsuelo. León. Noviembre 2015. Foto G. Márquez.
Los hermanos de la cofradía del Desenclavo, también presentaron en besamanos y vestida de luto a su Madre del Sábado Santo, María Santísima del Desconsuelo, y su cartel para la Semana Santa de 2016. Y la Soledad más cofrade de León, la de la hermandad de las Angustias, presidió en su altar de plata y delante de la cruz, los lutos de noviembre en la capilla de Santa Nonia. Bonito trasiego y excusa el de acudir a observar a la Madre Dios en sus diferentes advocaciones y atuendos a lo largo del año, y además, un motivo para aproximarse a Ella en aquellas iglesias donde es mimada por las cofradías.

Nuestra Señora de la Soledad. Noviembre de 2015. León. Foto G. Marquez
Y si nos pareció un sueño todo, la Divina Gracia, que abrió este mes cofrade de ensueño, hizo su milagro de traer consigo a su Ecce Homo, el que sus cofrades de la Redención llevaban tiempo intentando acercarle. El milagro se llama Misericordia, y es que el Señor andaluz que debió idear La Roldana en el siglo XVII, se va a exponer al culto desde el 8 de diciembre en San Marcos, durante la festividad de la Inmaculada Concepción. El día en que se abre el año de la Misericordia, según establece la bula papal de jubileo, el obispo y diócesis de León entronizarán a este Dios hombre para cumplir con el mandato del Concilio Vaticano II sobre el mantenimiento de exponer las imágenes al culto público. La cofradía de la Redención abrirá así su 25 aniversario fundacional, y de este modo lo anunció el 27 de noviembre, con el "milagro de la Misericordia", junto con lo que está por venir. Se presentó su cartel para la conmemoración y para la Semana Santa del 2016, se anunció el reconocimiento al paso del Santo Cristo "del Desenclavo" de la Vera Cruz, que acompaño su procesión del Domingo de Ramos en 1991 y 1992, divulgaron el logotipo de su aniversario, así como informaron de la presentación de un sello y un azulejo artístico conmemorativo y dieron cuenta de una noticia que para alguien de fuera de nuestra ciudad le resultaría chocante, y es que, por fin, el Santo Cristo de la Redención entrará en la iglesia de San Martín, sede de la cofradía, por primera vez en la historia de la misma. Han pasado 23 años, para que los muros de la iglesia donde está erigida canónicamente la hermandad, vean al Señor de la Redención, que será trasladado el 16 de enero para una solemne Eucaristía en conmemoración de la fundación de la hermandad instituida en el barrio de San Martín. Pero, que no se asusten las madres benedictinas, San Martín, no quiso ni quiere a las imágenes de las cofradías allí establecidas, y por ello, volverá a su casa, a que le recen las monjitas, peregrinos y turistas, regresará a su altar en la escalerilla del monasterio, retornará para dejar verse desde la calle a través de una ventanita enrejada, casi recordando su origen carcelero. 

Se cerró ya este extraordinario mes cofrade de noviembre, y ya esperamos a la Pura y Limpia, a la Misericordia, la Esperanza, y la Natividad que nos traerá un mes de diciembre, que a buen seguro llamará a la Caridad cofrade.

No hay comentarios:

Publicar un comentario