jueves, 7 de noviembre de 2013

LAS IMAGENES SECUNDARIAS EN LOS PASOS DE SEMANA SANTA DE LEÓN: Cuadro esquemático y breve introducción.


En 1674 se documenta por primera vez la incorporación de figuras secundarias en pasos de la Semana Santa de León, contratadas por la cofradía de Jesús Nazareno al escultor Francisco Díez de Tudanca, un Simón de Cirene y los sayones que compusieron el paso del Expolio, todo ello estrenado en la procesión que la cofradía realizó el Viernes Santo de 1675.

Esta constancia documental no significa que estas fueran las figuras secundarias más antiguas, puesto que, también en 1675, la citada cofradía contrató, de nuevo con Díez de Tudanca, el nuevo paso de la Coronación de espinas, a fin de sustituir otro cuyas figuras no eran de madera, sino de las llamadas "de papelón", es decir, pastas de cartón-piedra, pintadas y telas encoladas.

Por tanto, con anterioridad a la primera fecha citada, y sin poder determinar más, ya existían figuras que completaban alguna escena de la Pasión del Señor en la ciudad de León, tal y como también podemos deducir de un paso estrenado en 1652, adquirido en Valladolid, según un documento fechado el 11 de abril de 1653 y publicado por el Padre Albano en la revista "Filandón" el 9 de abril de 1995, (págs. 4-5) titulado "El documento más antiguo sobre el paso de Jesús Nazareno".
Cuadro de imagenes secundarias en los pasos de la Semana Santa de León. 2013. G. Márquez.
Brevemente y respecto a la temática del artículo que interpreta como el paso de la imagen titular de la hermandad de Nazarenos de León sería realizado en 1652, motivo de otro análisis, hemos de señalar que lo importante a destacar en lo que respecta a la incorporación de figuras secundarias en los pasos de la Semana Santa, es como se cita "un paso nuevo grande que es el que compró en la ciudad de Valladolid", afirmando "ser el peso del dicho paso mucho, y considerable el trabajo de llevarle." Esto hace deducir que aquel conjunto sin concretar, tendría más de una talla, de lo contrario no se definiría como grande ni implicaría un peso excesivo, tal y como deja bastante claro el documento, que en realidad, es un convenio entre la cofradía y catorce braceros, que si bien eran pagados en especie, pan, vino y bizcocho, se les entregaba carta de pago para su ingreso en la cofradía, así como la túnica de la hermandad, con el compromiso de estos a llevar el paso siempre y de por vida.

Por ello interpreto que en 1652 tendríamos la primera referencia de un posible paso de misterio de varias figuras, sin especificar más, en León, aunque sobre la representación y las tallas que lo componían no sepamos nada, y el análisis del trabajo completo del Padre Albano sea motivo de estudio en otro momento.

Ninguna de aquellas figuras señaladas llegaron a nuestros días, y nada sabemos desde entonces hasta que en 1816 la misma cofradía estrena su sexto paso, La Oración del Huerto, donde se sitúa el primer ángel documentado en un paso en León, realizado por Bernardino Pérez, hombre vinculado a la cofradía y que ya había hecho un niño Jesús para la misma hermandad antes de 1796. Ni este ángel, ni un San Juan realizado en 1849, también para la cofradía de Jesús Nazareno, se han conservado en el presente.

Tenemos que remontarnos a 1905 para encontrar la imagen secundaria más antigua que ha llegado a nosotros. Esta es la representación de Pilato, que compone el paso del Ecce Homo, también de la cofradía del Nazareno, adquirido a través de un comerciante leonés, y cuyo estilo se puede vincular a las obras de los talleres de Arte Cristiano de Olot.

Pilato del Paso del Ecce Homo. Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto A. Márquez.Desde entonces, las renovaciones de pasos de misterio y la realización de otros nuevos, han enriquecido el patrimonio escultórico de la Semana Santa de León hasta alcanzar 87 figuras de carácter secundario, que terminan al presente, con las incorporaciones en el año 2012 de un soldado romano con la imagen de Nuestro Señor Jesús de la Salud, realizado para la Vera Cruz por Manuel López Bécker, y la representacíon de Caifás para el paso de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza, tallado por Jaime Babío, para la hermandad del Sacramentado.

Así, las que denominamos como imágenes secundarias de los pasos de la Semana Santa de León, que son las que no muestran a Jesuscristo en sus distintas advocaciones y escenas de su Pasión y su Madre María, como Dolorosa o Soledad, van desde la representación de Pilato a San Juan, pasando por San Pedro, Simón de Cirene, la Verónica, Nicocemo, José de Arimatea, María Magdalena, María Cleofás, Santa Marta, Santas mujeres, Longino, Judas, un apostolado completo, romanos, sayones, Caifás, Anás, sacerdotes del Sanedrín, Dimas, Gestas, Ángeles y algunas figuras alegóricas.

Sin entrar en esta ocasión en más análisis, quedan reflejadas en el cuadro adjunto la presencia de todas la figuraciones señaladas y su distribución dentro del patrimonio de las cofradías de León, a excepción de los "gallos" de los pasos de la Flagelación de la cofradía de Jesús Nazareno, y el de La Condena de la cofradía del Perdón, ni los apóstoles Juan, Pedro y Santiago que Andrés Tomé realizó para el retablo de la Catedral de León, en 1739, hoy en la iglesia de San Francisco, puesto que estas representaciones, a pesar de ser sacadas en procesión por la cofradía del Cristo del Gran Poder, no son imágenes encargadas como composición de un paso, sino una obra retablística muy anterior a la fundación de la cofradía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario