sábado, 9 de marzo de 2013

VIRGEN DE LA AMARGURA. Atribuida a Juan Antonio de la Peña, 1682.


VERA CRUZ. (Minerva)
Miércoles Santo
Viernes Santo. (años impares) 

Virgen de la Amargura. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto G. MárquezLa imagen de la Soledad bajo la advocación, desde 1990, como “Virgen de la Amargura”, podria ser, la imagen titular de la devocional y extinguida cofradía de Nuestra Señora de la Soledad que tuvo altar y retablo propio en la iglesia parroquial de San Martín de León, aunque también hemos de considerar la idea de que fuese la imagen de Dolorosa que la cofradia de la Vera Cruz tuviese en su Capilla de la Iglesia de San Francisco hasta la desamortización de Mendizabal de 1835, y que en 1917, cuando la cofradia incorporó la imagen de la Soledad de vestir, ésta fuese apartada. Ambos aspeztos nos son hoy desconocidos, puesto que el conocimiento de la Virgen de la Amargura no va más allá de 1947.

La Virgen de la Amargura presenta la particularidad de no ser una imagen de vestir, sino que se encuentra tallada en su conjunto. Procede de la escuela vallisoletana de escultura, muy probablemente realizada en 1682 y atribuida por los profesores Fernando Llamazares y Jesús Urrea a Juan Antonio de la Peña, autor del Santo Cristo de la Agonía de la cofradía de Jesús Nazareno de Valladolid en 1684 y amigo muy cercano de escultores como José de Rozas y Andrés de Pereda.

La “Soledad de la Amargura” presenta un bellísimo y piadoso rostro que responde iconográficamente al tema de la Soledad representándose con las manos entrelazadas y ropaje de viuda noble castellana de fines del siglo XVI, con túnica y tocado en blanco, cubierta con un manto negro.

Ejemplos de éste modelo en León son la escultura de la Virgen, en piedra policromada, situada en una ménsula sobre la puerta de acceso a la iglesia de Santa María del Camino, conocida como del Mercado, así como en tres pinturas que se hallan, una, en la parte inferior del fresco mural del Ecce Homo, situado en la girola de la Catedral de León realizado por Nicolás Francés hacia 1450, otra situada en el friso inferior del retablo del Cristo de la Cruz Quemada de la iglesia del convento de las Concepciones de León, lugar donde hoy se encuentra al culto la Virgen de la Amargura, y en tercer lugar en un lienzo que se encuentra en la Iglesia parroquial de San Marcelo, regalo de un devoto en ofrecimiento por una enfermedad.

Lienzo de la Soledad. Iglesia parroquial de San Marcelo. León. Foto G. MárquezSi bien conocemos ejemplos anteriores a éste modelo representativo, su origen y difusión tiene inicio con una imagen encomendada en 1563, por la Reina Isabel de Valois, al escultor Gaspar Becerra. El encargo le fue hecho para hacer una talla de bulto redondo reproduciendo la imagen de la Virgen orando al pié de la Cruz presente en un lienzo que su padre el Rey de Francia le había regalado, siendo a su vez, también entregado a éste por San Francisco de Paula. Gaspar Becerra hizo dos tallas que no agradaron, y la tercera copia, fue la que maravilló a la Reina. Todo lo que respecta a la creación de esta imagen se encuentra ampliamente tratado por diversos autores, por lo que no quiero extenderme en ello. Lo que realmente quiero destacar es que esta imagen fue vestida con los ropajes de la Condesa Viuda de Urueña, Doña María de la Cueva y Álvarez de Toledo, y fue ésta Camarera Mayor de la Reina quien decidió sobre su vestimenta del siguiente modo: “Cierto que supuesto que este misterio de la Soledad de la Virgen parece que quiere decir cosa de viudez, que si pudiese vestir como viuda, de la manera que yo ando, que me holgaría porque tuviese yo también parte en esto, y pudiese servir a Nuestra Señora con un vestido, y tocas como estas mías.”    

Así la condesa regaló su vestido blanco y rico manto de color negro, tal y como se reproduce en múltiples imágenes de las cofradías penitenciales hispanas, primero las que llevan la advocación a la Soledad, y después en otras que sin dicha advocación han decidido tomar a la Virgen en su Soledad, y advocaciones particulares, como parte de su devoción y representación iconográfica para sus altares y procesiones.

Virgen de la Amargura, procesión del año 2004 con el trono y parte de la candelería de la Virgen de la Soledad. Cofradía Minerva y Vera Cruz. León. Foto Mauricio Peña.
La Virgen de la Soledad de Madrid fue donada en 1565 por la propia Isabel de Valois a la orden de los Mínimos para su recientemente construido convento de Nuestra Señora de la Victoria, (1563) por ello, también fue conocida como Virgen de la Victoria. En su altar se mantuvo hasta la Desamortización de Mendizábal en 1835, siendo trasladada entonces a la Colegiata de San Isidoro, donde fue destruida por el incendio que arrasó la iglesia en 1938, y fue modelo para otras imágenes madrileñas, destacando la denominada “Virgen de la Paloma”, que aunque siendo una pintura sobre lienzo, muestra la devoción del pueblo de Madrid por la Virgen de la Soledad.

Es importante destacar que la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Angustias de Madrid se extinguió en 1653, y desde entonces la Virgen fue sacada en procesión por la cofradía de los Siete Dolores. (Convento de Santo Tomás de Aquino)

Volviendo al ejemplo leonés, hay que destacar que la advocación a la Soledad ha sido mantenida durante siglos gracias a la cofradía penitencial de “las Angustias y Soledad”.

Por otro lado desconocemos si la actual Virgen de la Amargura pudo ser la antigua imagen de la Soledad, o Dolorosa, que la cofradía de la Vera Cruz tenía en su retablo del Santo Sepulcro en el convento de San Francisco hasta 1835, donde aparte de Cristo Yacente en su Sepulcro, se encontraba una Cruz Dorada, una imagen de San Juan y una Dolorosa. 

Lo que sabemos es que aquella  imagen de "Soledad",  fue sustituida en 1917 por la actual Soledad o “Virgen Guapa”, y aunque podamos dudar que ésta última, de vestir, supliera a la magnifica imagen de la Soledad de la Amargura, no hemos de descartarlo al igual que tampoco hemos desechar la idea de que "la Amargura" proceda de la antigua y desaparecida cofradía de la Soledad que ya en 1837 se encontraba agregada a la fábrica de la parroquial de San Martín y posiblemente extinguida.

Aquella cofradía parroquial bajo la advocación de la Soledad, no debió ser penitencial ya que no tenemos ninguna referencia sobre éste hecho y contó con retablo propio según se documenta en el testamento de Gabriela Bardal, en 1797, cuando expresó en su última voluntad el deseo de ser enterrada en la Iglesia de San Martín de esta ciudad, en donde lo estaba Maria Cruz de Grajal su difunta hija, inmediata al altar de Nuestra Señora de la Soledad. 

Virgen de la Amargura en la procesión penintencial femenina de las hermanas de Minerva y Vera Cruz. (1947-1966) Foto Antonio. León.
Así, la presencia conocida de ésta  Virgen de la Soledad de San Martín en las procesiones de la Semana Santa leonesa tuvo lugar a partir del Lunes Santo de 1947, cuando seria portada por los hermanos braceros de la cofradía de Minerva y Vera Cruz, en la desaparecida procesión penitencial femenina. Aquellos eran los tiempos de postguerra y dictadura del General Franco en que los hermanos y hermanas de la cofradía participaban separados y diferenciados en las procesiones, hecho que hoy en día conserva la cofradía de la Vera Cruz leonesa, la apodada como "Minerva".

Aquella procesión penitencial femenina, fue organizada por las hermanas mayores de la hermandad de la Vera Cruz aquel año de 1947, que casi eran la mitad de los componentes de la cofradía. El cortejo fue patrocinado e impulsado por la recientemente creada Junta Mayor Profomento de Procesiones de Semana Santa y partía desde la parroquia de San Martín, con el paso de la, hoy conocida, Virgen la Amargura, al que se la añadía una corona, manto y un rosario. Al año siguiente dicha procesión tendría lugar el Martes Santo, por la verificación de la nueva procesión del Pregón, a cargo de la misma Junta Mayor, el Lunes Santo. Este cortejo se celebrará hasta 1966, ya que se vio desplazado por el del Cristo del Perdón, cofradía creada un año antes. Durante esos años se la bautizó como “la Paloma”, por su similitud con la homónima, en lienzo, que se venera en Madrid, fijando la denominación actual de Virgen de la Amargura desde el Miércoles Santo de 1990 con la organización, por parte de la cofradía de la Vera Cruz leonesa de la procesión  “Virgen de la Amargura”, donde figura como imagen titular del cortejo.

Con anterioridad, y como anécdota, la cofradía de Minerva y Vera Cruz, ya se había planteado hacer una procesión, distinta a la que organiza del Santo Entierro en los años impares, en la noche del Jueves Santo, tal y como había hecho desde su origen penitencial hasta la extinción de esta procesión a finales del siglo XVIII. Esta iniciativa tuvo lugar en 1984, pero fue desaconsejado por la Junta Mayor de cofradías de la Semana Santa de León, Es así que se determinó salir en el año 1990 en una nueva estación de penitencia, denominada como de la Amargura, un 17 de abril, participando también en la procesión del Santo Entierro en los años Impares.

Al año siguiente, en 1991, la Virgen de la Amargura estrenó un nuevo trono, realizado en gran medida en madera de nogal por los talleres municipales, muy pesado y sin valor artístico, por lo que ha sido recortado últimamente y se le han añadido algunos elementos decorativos heterodoxos. Lo destacado del trono es que en el año de su realización, la cofradía encargó a José María Ampudia unos relieves que se sitúan en el conjunto, una obra destacada de cinco tablas con temas de la Pasión de Cristo, que representan en el frontal del paso la Sagrada Cena, el lateral derecho el Encuentro de Cristo con las Santas mujeres camino del Calvario, y la ayuda del Cirineo camino al Nazareno, y en el lateral izquierdo a Cristo Crucificado entre los ladrones, y el Descendimiento situándose en la parte posterior, el emblema de la cofradía. 

La Virgen de la Amargura ha portado durante varios años un rosario entrelazado en sus manos, el último como donación de un hermano de la cofradía, aunque tras su restauración por el técnico conservador Pablo Yagüe se desaconsejó su uso a fin de proteger la integridad de la talla, evitando así rozadoras en la policromía. 

Como anécdota, la Virgen de la Amargura no salió en la procesión del Santo Entierro, del año 2017, junto con los otros 8 pasos, que si lo hicieron, que componen su cortejo de Viernes Santo, a causa de la escasez  de braceros que muestra la cofradía de la Vera Cruz en los últimos años.

BRACEROS 
86

MÚSICA 
Miércoles Santo. Banda de cornetas y tambores de la Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. (León, 1960)

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