miércoles, 13 de marzo de 2013

NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD. Luis Salvador Carmona, 1750 y Antonio Cruz Collado, 1949.

VERA CRUZ. (Minerva)
Lunes Santo
Viernes Santo. (años impares) 

Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto G. Márquez.La Virgen Dolorosa de San Martín mostrando el cuerpo muerto y lacerado de su hijo fue Piedad Franciscana en su origen, y realizada por Luis Salvador Carmona en 1750. Sin embargo, tras la desamortización de Bienes Eclesiásticos, en 1837, la Virgen de la Piedad fue instalada en la iglesia parroquial de San Martín, donde sufrió un severo incendio que calcinó su policromía y parte del exterior de la madera tallada por Carmona, además de quedar destrozados los rostros de de la Virgen y de Cristo. Esto sucedió el 4 de febrero de 1948 y fue el motivo por el que el autor de la imagen que ahora podemos apreciar sea el escultor y restaurador Antonio Cruz Collado, quien entregó la renovada imagen de Nuestra Señora e la Piedad en el año 1949, para salir en la procesión del Santo Entierro de la cofradía Minerva y Vera Cruz, hermandad que comenzó a contar con ésta bellísima talla parroquial para su procesión desde el año 1939, sin tener claro que también pudiese haberlo hecho en 1937.

No tenemos constancia para afirmar e incluso suponer que la cofradía de la Vera Cruz contase con un paso para representar el misterio de la Sexta Angustia, la Piedad, en sus procesiones hasta el año 1923 en que incorporó la imagen de los talleres de Olot, denominada hoy como Nuestra Señora de la Vera Cruz.

Los Cronistas Oficiales de la ciudad, todos papones, han hablado y aportado algunos datos sobre la bella imagen de la Virgen de la Piedad, incluso llamada por la propia cofradía de Minerva y Vera Cruz como Nuestra Señora de los Dolores. Ángel Suárez Ema, Máximo Cayón Waldaliso, Luis Pastrana Jiménez, y el actual Cronista Máximo Cayón Diéguez, han hecho referencia a un documento conservado en la Catedral que describe al encargo y pago de la Virgen de la Piedad por parte del Padre Guardián del convento de San Francisco. 
 
Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto G. Márquez.Alfonso Pastrana Fidalgo nos detalló éste documento por el cual los franciscanos escriben al Obispo y Cabildo de la Catedral, el 6 de mayo de 1750, comunicándoles la adquisición de la imagen y solicitando el permiso para que la Virgen de la Piedad llegue en procesión a la Ciudad, a fin de darla a conocer al pueblo. Los franciscanos pidieron que la nueva y piadosa imagen saliese en procesión desde la capilla de Santa Nonia hasta la Catedral, especificando que debía de hacerse con la misma solemnidad que se hace en la Santa Cruz, Jueves Santo y otras procesiones que salen desde el mismo monasterio. De la Catedral volvería a San Francisco para colocarse en el altar mayor de San Francisco hasta que se realizó su retablo propio. 

Sobre la autoría de la imagen se ha señalado la existencia de una inscripción en la que se podía leer que la había realizado Luis Salvador Carmona en Madrid en 1750.

Antonio Ponz en su Viaje por España, durante el siglo XVIII, escribió como “Don Luis Salvador Carmona hizo el San Francisco y la Nuestra Señora de las Angustias en la que hoy sirve de iglesia a los Padres Franciscanos Observantes”. 

Con la Guerra de independencia (1808­-1814) el monasterio de San Francisco se destinó a hospital, así que se trasladó la Virgen de la Piedad a otro templo, el lugar más lógico sería la parroquia Santa María del Camino (conocida popularmente como del Mercado) a la que pertenecía el convento franciscano, pero el hecho que la titular del templo fuera iconográficamente una Piedad, y ante las dudas que tenía el párroco Manuel Domínguez, convino con el Obispo de León, Pedro Luis Blanco, llevarla a otro templo, recavando en el de San Martín, y allí parece que estaba ya en el año 1810.  

La Piedad volvió al término de la Guerra al convento de San Francisco, ya que en el inventario de bienes publicados para la cumplir las ordenes desamortizadoras de 1835, se cita en el cuerpo de iglesia un “Altar de Nuestra Señora de los Dolores, donde se halla la efigie de Nuestra Señora en un escaparate y dentro de él tres floreros”; y también se describe que “(...) en el camarín: Un retablo pintado con su escaparate y dentro de él la dolorosa.” Una de éstas dos referencias, posiblemente la primera, haría referencia a la Piedad de Salvador Carmona.  

Sabemos que la hermanad de la Vera Cruz se trasladó a la iglesia de San Martín en 1837, puesto que desde allí comienza a salir la procesión del Santo Entierro los años impares, por lo que la Piedad franciscana debió seguir el mismo camino y desde entonces, también se encuentra al culto con su retablo en la citada iglesia.  

La primera vez, según hemos podido documentar, en que la Virgen de la Piedad figuró en la procesión del Santo Entierro organizada por la cofradía de Minerva y Veracruz, fue en la Semana Santa de 1939, durante la abadía de Ángel Suárez Ema, quien fue Cronista Oficial de León por acuerdo del Ayuntamiento leonés el 9 de febrero de 1961. De éste modo se sustituyó una figura que representaba el misterio de la Piedad, adquirida en 1923 a los talleres de Olot, y que la cofradía conserva en el día de hoy con la advocación de Nuestra Señora de la Vera Cruz.  

Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Fotos G. Gracia y Antonio Cruz González.Pero si hay que destacar un aspecto fundamental en la historia de la Virgen de la Piedad, fue el incendio, producido por un cortocircuito eléctrico, que sufrió la imagen el 4 de febrero de 1948 en su altar de la iglesia de San Martín. Del estado en que quedó el conjunto dan testimonio las palabras de Ulpiano Vigil Escalera, “(...) casi destruida, quemada y carbonizada”. Los restos de la imagen fueron trasladados inmediatamente a un salón de la planta baja del palacio y domicilio de Francisco Cadenas Lorenzana, Conde de Gaviria, y Delegado del Patrimonio Artístico leonés. Al momento se formó una comisión para gestionar su restauración presidida por Aurelio Calvo. Víctor de los Ríos Campos se comprometió a hacer una copia exacta de la obra en su taller, algo que es desestimado por la comisión pro-restauración, ya que Francisco Cadenas realizó las gestiones necesarias, muy posiblemente con el director de Bellas Artes, Marqués de Lozoya, así como con el Ministro de Educación Nacional, José Ibáñez Martín, quienes en el año 1945 habían sido nombrados Hermanos Mayores de la cofradía de Minerva y Vera Cruz, para que la imagen sea restaurada en Madrid, en concreto en los Talleres del Patrimonio Artístico Nacional y a cargo del escultor y restaurador Antonio Cruz Collado, que realizó la policromía completa de la talla, así como la restitución total de algunas zonas quemadas que afectaron directamente a los rostros de la Virgen y Cristo, por lo que actualmente éstas son obra de Antonio Cruz Collado y no de Luis Salvador Carmona.  

Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Fotos Archivo Antonio Cruz González.El día 12 de marzo de 1949 la imagen restaurada volvió a León en un vagón de tren con destino a Galicia. Dos días después se lleva, de nuevo, al domicilio de Francisco Cadenas, y en la festividad de San José se expone en la Diputación, hasta el 27 de marzo, junto con diverso material fotográfico del estado en que quedó tras el incendio, así como después de la restauración, acompañado de un vaciado en escayola de la pieza quemada, y otros dos, uno de la Virgen y otro de Cristo en su estado actual. Aquel día Antonio Cruz Collado se encontraba en León recibiendo las felicitaciones de todas las autoridades de la ciudad, del abad y los seises de la cofradía Minerva y Vera Cruz, que si bien no eran los propietarios de la imagen, si hicieron todo lo posible para financiar y llevar a cabo la restauración de la Piedad de San Martín. Por la exposición de la venerada imagen llegaron a pasar hasta 8000 personas. 

Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Fotos Archivo Antonio Cruz González.El coste de la restauración ascendió a 25.000 ptas. (300 euros) de las que 20.000 se habían recaudado por cuestación popular, el resto se consiguieron mediante papeletas numeradas, puestas a la venta y adquiridas por los visitantes de la exposición, para participar en el sorteo de los vaciados de escayola expuestos.  Tras la clausura de la exposición, la imagen fue bendecida el 29 de marzo en una repleta iglesia de San Martín por el vicario Fernando Álvarez Rodríguez. Ese mismo año de 1949 la Piedad fue pujada por sus braceros en la procesión del Santo Entierro, y en 1951 el paso fue escoltado por el cuerpo de la policía municipal que estrenaba por primera vez su uniforme de gala.  

Desde entonces la Piedad franciscana de la iglesia de San Martín ha sido sacada por la cofradía de la Vera Cruz de León para su procesión del Santo Entierro en los años impares y desde el año 1986, cuando la Junta Mayor Pro fomento de las Procesiones de Semana Santa de León acordó que en la Procesión del Pregón (Lunes Santo) participase un paso de cada una de las hermandades leonesas, la cofradía de Minerva y Vera Cruz decidió que en representación de la misma saliera el paso de la Virgen de la Piedad. Hasta el día de hoy así ha sido, aunque la denominación de este cortejo haya cambiado a Procesión de la Pasión.  

El 25 de noviembre del año 2000 se conmemoró el 250 aniversario de la Virgen de la Piedad con diversas ponencias a cargo de braceros del paso de la Virgen y hermanos de la cofradía, una comida de hermandad, y una solemne misa oficiada por el Obispo de León Antonio Vilaplana Molina. Posteriormente, el 1 de abril del año 2001 el citado Obispo bendijo una nueva corona que fue colocada por el Alcalde de la León, Mario Amilivia. Esta corona fue sustituida posteriormente por otra, la actual, de menor peso y tamaño, que fue donada por un hermano de la cofradía en el año 2009 y realizada en los talleres de orfebrería Orovio de la Torre en Ciudad Real. 

Nuestra Señora de la Piedad ras su restauración en Simancas. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. Foto. Centro de Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León.Dado el preocupante estado que presentaba la imagen, en año 2001 y por iniciativa del seise del paso, Javier Pérez, se constituye el 24 de noviembre una comisión que gestionara la óptima restauración de la Virgen de la Piedad. Con anterioridad, 4 de junio, Fernando de Arvizu Galárraga, Catedrático de Derecho en la Universidad de León y Senador, había aceptado la presidencia de esta comisión multidisciplinar para lograr que se realizara la que ha podido ser la restauración más compleja y comprometida de todas las imágenes que son sacadas por las cofradías leonesas. Se logró que la Junta de Castilla y León admitiera hacerse cargo de la labor de restauración, no solo económicamente, sino en Simancas, donde se encuentra el Centro de Restauración de la Junta de Castilla y León. La labor de consolidación, conservación, restauración y recuperación de otros elementos, como las mascarillas originales calcinadas de los rostros de la antigua Piedad y Cristo de Luis Salvador Carmona, fueron realizados por un extenso equipo de especialistas bajo la supervisión de Carmen Pérez de Andrés, Directora del Centro de Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León en Simancas, Valladolid.  

Artísticamente, podemos decir que la Virgen de la Piedad resulta presentar una composición piramidal de esquema clásico. Es una escultura de bulto redondo en madera policromada con colores planos, que resulta ser muy similar a la original de Salvador Carmona, donde se representa a la Santísima Virgen, sentada sobre una roca, sosteniendo sobre sus rodillas a su Hijo muerto. El rostro de la Virgen se halla en el vértice superior del grupo, centrado en el mismo; los brazos abiertos, cubiertos por el manto, se abren para sujetar el cuerpo inerte del Señor, la mano izquierda sostiene el hombro izquierdo de Cristo a través del sudario, mientras que con la otra mano sujeta el brazo izquierdo, de Jesús, en alto, creando así una línea horizontal en el centro de la pirámide que deja dos puntos de fuga compuestos por la mano derecha y la cabeza de Cristo, que se muestra totalmente al frente del espectador con los ojos entreabiertos. El costado derecho de la figura de Jesús se haya apoyado sobre la rodilla izquierda de la Virgen, estando el resto del cuerpo de Cristo derrumbado hacia el lado derecho de la composición, donde las piernas doblan, en la articulación de las rodillas, girando hacia el lateral derecho de la figura de la Virgen. Los extremos de las piernas de Cristo y la cabeza del mismo, marcan una línea diagonal ascendente que rompe la homogeneidad compositiva y ofrece dos nuevos puntos de fuga. Los pies de Cristo se presentan en el exterior del perímetro basal de la escultura. Para completar la descripción, hemos de señalar que la mano izquierda de Cristo se encuentra apoyada sobre una roca mostrando la llaga producida por un clavo de la crucifixión, y el pie izquierdo de la Virgen sobresale en la parte inferior del conjunto en un pequeño escorzo. 

Este juego compositivo de líneas, completado por la imaginaria que marca la mirada de la Virgen hacia el rostro de su Hijo, así como la ondulación en “S” del cuerpo de Cristo, hace que el dinamismo y movimiento del grupo sea apreciable a simple vista, pero sin romper radicalmente la pirámide compositiva.  

Gracias a documentos gráficos de principios de siglo podemos observar que la Piedad de Carmona presentaba un rostro más juvenil y delicado que tras la restauración, junto con un mayor detalle y perfección en los pliegues del manto, tocado y vestido de la Virgen, así como en el sudario y paño de pureza de Cristo. La obra pudo contar con una policromía de colores planos, muy vivos, similares a los que presenta la Virgen de las Angustias de Salamanca, obra también de Luis Salvador Carmona. 

Hemos de decir que la Virgen de la Piedad que Salvador Carmona realizó para León, ha sido tenida como de inferior calidad a la homónima de Salamanca, quizás porque no se puede obtener una lectura correcta de la imagen, como obra de Carmona tras el incidente de 1948. Para ese cometido es necesario acudir al material fotográfico que precede al accidente que aunque limitado, ofrece una interpretación diferente a la imagen que restauró e ideó, dentro de una gran limitación, Antonio Cruz Collado que hizo una gran obra, muy reconocida en aquel momento y no tanto a posteriori. 

Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto G. Márquez.
Sobre la notable y fiel labor de recuperación y restauración llevada a cabo por éste, he de remitirme a un par de artículos publicados en la prensa leonesa de entonces: “(...) No se ha perdido el sentido del grupo ni de las figuras. El gesto emocionante de la madre y la anatomía dramática de Cristo, siguen calmando y latiendo en la escultura, reflejo y sombra. Saltan los mismos nervios. Y la firma de Luis Salvador Carmona no se ha borrado, porque no podía borrarse. El supremo y exacto sentido artístico de Cruz Collado, genio y fuerza emocional y poética clavada en líneas de interpretación inspirada, ha sabido modelar la gracia y el rango de la figura, donde resplandecen cantos y lloros. (...) La mano maestra, cuidadosa y experta de Cruz Collado resucitó la rosa del milagro. Su mano se movió sin egoísmos ni personalismos. Sin Ansia de triunfo. Como si esa gubia y esa mano fuese movida por el alma inspirada de Salvador Carmona. Con un sentido místico, suavemente amoroso (...). Es la misma. Con su rostro de mujer desgarrada de angustia, son sus ojos morados clavados en los ojos blancos y quietos del Hijo muerto entre sus brazos, con su manto hecho pliegues. (...)”  

Para terminar con este análisis he de citar las descripciones que de la imagen han realizado diversos expertos en escultura barroca: el Profesor Martín González, define a la Virgen como “de rostro patético, ojos de cristal, con mirada al vacío. La encarnación es mate, como el cuerpo de Cristo. Tiene éste los ojos cerrados, proporcionando los ojos de cristal una profunda impresión, algo hay de los Yacentes de Gregorio Fernández”, y la Profesora Concepción García Gainza dice que “(...) el cuerpo de Cristo sigue la misma sinuosa disposición inspirada en Miguel Ángel y parece resbalar por el regazo de María quien le sostiene por los brazos (...) el rostro de la Virgen es Juvenil, redondeado y menudo y se halla surcado por lágrimas.”  

Las andas sobre las que los braceros de la Piedad portan a la Señora de San Martín son de madera de nogal talladas con relieves y calados neogóticos, en el frente figura el escudo de la cofradía, flanqueado en un lateral por una corona de espinas y tres clavos, y en el otro lateral un martillo y unas tenazas. En la parte trasera se sitúa una orla de la Junta de Seises en 1971 año de finalización del mismo y obra del tallista leones Amado Fernández.

BRACEROS
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MÚSICA (2017)
Lunes Santo. Banda de cornetas y tambores de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno (León, 2006)  
Viernes Santo. (años impares) Agrupación musical de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. (León, 2005)
Nuestra Señora de la Piedad. Iglesia de San Martín. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto A. Márquez.

1 comentario:

  1. pedazo de articulo y como montador que soy de Minerva, es un orgullo poder pujarla el Lunes Santo

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