viernes, 1 de marzo de 2013

EL SANTO SEPULCRO. (Vera Cruz) Jacinto Higueras Fuentes, 1951.

VERA CRUZ. (Minerva)
Viernes Santo. (años impares)

Paso del Santo Sepulcro. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. Leon. Foto. Amparo  Bardal.
La imagen del Yacente en la Urna con que la cofradía de Minerva y Vera Cruz de León representa la Muerte de Cristo en el Santo Sepulcro es obra de Jacinto Higueras Fuentes de 1951, sin embargo la existencia de éste paso es muy anterior.

Respecto a los aspectos históricos del paso del Santo Sepulcro, hemos de señalar que se encontraba en un retablo en el convento de San Francisco, concretamente en la capilla que en 1554 habían adquirido Francisco Álvarez Quiñones y su mujer Juana de Quiñones Obregón, reedificándola y poniéndola bajo la advocación al Nombre de Jesús y a la Cruz, solicitando el 3 de octubre de 1556 al padre Fray Antonio de Guzmán, y concediendo éste, que los hermanos de la cofradía de la Vera Cruz pudiesen celebrar allí la fiesta de la Circuncisión, aparte de otras misas dotadas por el matrimonio leonés que en 1586 fundan oficialmente la capilla de la Cruz dejándola en herencia, junto con otras dotaciones de tierras y foros, para que la hermandad de la Santa Vera Cruz de León situé allí sus insignias y posesiones.

Con la entrada de las tropas francesas en la ciudad, la hermandad penitencial guardó el paso del Santo Sepulcro en el monasterio de las Madres Benedictinas de Santa María de Carbajal, según consta en el Archivo Histórico Municipal en 1812, desde donde se sacó hacia la Catedral junto con la Virgen de la Soledad de la hermandad de las Angustias, que estaba en la capilla de Santa Nonia, para organizar la procesión del Santo Entierro, costeada por las arcas públicas, que se había suspendido como las otras de la Semana  Santa en 1808, ya que las hermandades penitenciales se encontraban extinguidas y sin fondos desde entonces.

En 1813 el Santo Sepulcro regresaría a la iglesia de San Francisco y en los años posteriores se irá regularizando la procesión del Santo Entierro que organizaba la hermandad franciscana y penitencial de la Santa Vera Cruz, sin embargo, siendo la procesión más costosa que había, y por la falta de medios que debía tener la cofradía, se firma el acuerdo en 1830 con la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad por la que la procesión saldría cada año de un lugar distinto, los años pares de la sede de las Angustias y los impares del convento de San Francisco, uniéndose así dos procesiones, la del Santo Entierro de la Vera Cruz, y la de la Soledad que hacía la hermandad de las Angustias, como ya se había hecho por intervención municipal inicialmente en 1812.

Ambas debían sacar sus pasos pero sin repetir la representación iconografía de las imágenes, aunque pensamos que el Santo Sepulcro de la cofradía de la Vera Cruz debió salir los primeros años siempre, basándonos en un importante documento del Archivo Histórico Diocesano en que los hermanos de la Cofradía de la Vera Cruz y Sepulcro, sita en el Real Convento de San Francisco, declaran que todos los años se celebra en la ciudad la Solemne procesión del Santo Entierro, el Viernes Santo, llevando al Redentor su Venerable Imagen postrada en el Sepulcro, y los cofrades que la acompañan y guardan, los de la Vera Cruz, solicitan una Indulgencia plenaria a todos los fieles que asistieran a la procesión y acompañen la misma desde la Iglesia de San Francisco donde se guarda dicha imagen.  La contestación tiene fecha de 21 de febrero de 1832, con el encabezamiento “de la Audiencia del Santísimo”, es decir, el Papa Gregorio XVI, concediendo al Obispo de León la facultad de conceder la Indulgencia plenaria a los fieles de uno y otro sexo que concurrieran a la procesión, fechado en León el 10 de abril de 1832.

La hermandad se mantendría en su capilla de la iglesia de San Francisco, y por ello el paso del Santo Sepulcro, hasta la desamortización, momento en el que con el inventario de los bienes muebles del convento de San Francisco, publicados en el Boletín Oficial de la Provincia de 1835, se cita el “Altar del Santo sepulcro”, compuesto por “Un retablo viejo con una Cruz dorada. San Juan y la Dolorosa. El Señor en su Urna dorada con sus cristales”. Afirmando que este patrimonio pertenece “(...) a la cofradía de la Cruz, sita en dicho convento”.

En 1837 documentamos por primera vez, que la hermandad de la Vera Cruz saca su procesión del Santo Entierro desde la Iglesia de San Martín, tras abandonar su centenaria y originaria sede fundacional.

No sabemos como se desarrolló, a ciencia cierta, la procesión del Santo Entierro en el siglo XIX, porque la hermandad de las Angustias y Soledad también contaría a partir de algún momento, aún desconocido, con un Cristo Yacente en la Urna, magnifico, por otro lado.

Lo cierto, y continuando con la hermandad de la Vera Cruz de León, es que en 1947 el antiguo y venerado Señor del paso del Santo Sepulcro de Minerva y Vera Cruz seria pujado por última vez como imagen con que se representaba éste misterio, por que la Junta de Seises, con la perspectiva de los años erróneamente, decidiría encargar a Víctor de los Ríos una talla que sustituyera al centenario Yacente para la Semana Santa de 1949. Unos dicen que por su gran tamaño no convenció a la cofradía y otros que al Obispo de León, Luis Almarcha, no le gustó, así que tras salir en la procesión del Santo Entierro, en dicho año, fue devuelto a su autor y en la actualidad se puede contemplar en la iglesia parroquial de El Astillero. (Cantabria)

Esto motivó que los seises de la Vera Cruz buscaran otro escultor para una nueva imagen, contactando en Madrid con Jacinto Higueras, que haciéndose cargo del proyecto entregaría a la cofradía para la Semana Santa del año 1951 el Yacente que compone, al día de hoy, el paso del Santo Sepulcro de la Real cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz en su procesión del Santo Entierro en los años impares.

Cristo Yacente. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. Leon. Foto. César Benitez Bardal.
El Yacente que Jacinto Higueras entregó a la cofradía de Minerva y Vera Cruz de León en 1951, costó 25.000 ptas. (150 euros) y tiene una longitud de 165 cts., ajustándose al espacio de la antigua Urna Sepulcral que guardaba al anterior Yacente del siglo XVI, siendo prácticamente igual a otra imagen de Santo Cristo Yacente, encargado también a Higueras por la Real Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y Santa Caridad de Alcalá la Real, (Jaén) y realizado también en 1951, por lo que ambas tallas fueron efectuadas a la vez.

Cristo Yacente. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. Leon. Foto. César Benitez Bardal.
La imagen de Jacinto Higueras no es una gran obra a la altura del misterio que representa y en comparación con la imagen histórica de la hermandad de la Vera Cruz a la que sustituyó. Se caracteriza por una serenidad absoluta, que se manifiesta a través de un modelado suave, una postura natural y un rostro impávido, potenciando el conjunto con una encarnación naturalista. Plantea una muerte dulce y sin agitaciones donde la sangre y restos de la tortura sufrida por Cristo esta minimizada, probablemente como consecuencia del propio fin de la imagen, pues al representar a Jesús en su Sepulcro, su cuerpo había sido limpiado y amortajado por las santas mujeres.

El paso del Santo Sepulcro de la Vera Cruz de León compuesto para albergar a Cristo Yacente fue realizado entre el año 1971 y el 2009 en el que se hizo la nueva urna neogótica, todo ello efectuado por el tallista leonés Amado Fernández, y sin lugar a duda se trata del mejor trono que en la actualidad posee la cofradía. Tallado en madera de nogal destacan las cartolas con los relieves representado las escenas del Vía Crucis en la zona inferior, la efectuada en 1971. La Urna que se dispone en la parte superior desde el año 2009 sustituyendo la anterior, es obra del ebanista leonés Ángel Yudego  y presenta en los extremos las figuras de santos y obispos relacionados con la historia de la cofradía y con León: San Francisco, por el origen de la cofradía penitencial de la Vera Cruz en el templo franciscano de León, San Martín, por ser la iglesia parroquial en la que se encuentra actualmente la hermandad, San Froilan, por ser el patrón de la diócesis de León y San Isidoro de Sevilla por encontrarse los restos de éste erudito hispano en la Real Basílica de la ciudad de León. Estas tallas fueron realizadas por Amado Fernández y se encuentran situados bajo un dosel realizado con la técnica de las vidrieras obra del artesano bañezano Fernando Fernández.

Es de destacar, por otro lado, como en el vértice superior de la Santa Urna se realiza en talla una reproducción en miniatura de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén

BRACEROS 
96

MÚSICA (2017)
Agrupación musical de la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. (León, 1991)

Paso del Santo Sepulcro. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. Leon. Foto. Amparo  Bardal.

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