sábado, 2 de marzo de 2013

EL SANTO SEPULCRO. (Angustias y Soledad) Juan de Juni, hacia 1534-1537.

Viernes Santo. (años pares)

La imagen del Santo Cristo en la Urna con la que la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad compone el paso del Santo Sepulcro en la procesión del Santo Entierro de los años pares, resulta ser una de las mejores tallas y más importantes de la Semana Santa de León y de las que más incógnitas tenemos, visitable durante todo el año en la capilla de Santa Nonia, sede de la hermandad penitencial y de la del Dulce Nombre de Jesús Nazareno.
Cristo Yacente en el Sepulcro. Iglesia de Santa Nonia. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. León. Foto. G. Márquez.

El Yacente de las Angustias ha sido atribuido en 1977 por el profesor Javier Rivera Blanco al escultor Juan de Juni y fue realizado durante su estancia en León, en la que también efectuó la Virgen del Rosario para el convento de Santo Domingo que ahora se encuentra en la Iglesia de Santa Marina, mientras se encontraba trabajando en la obra escultórica del Hospital de San Marcos, (1534-1537) siendo éste Yacente el precedente del conjunto del Santo Entierro que el maestro francés realizó para el convento de San Francisco de Valladolid entre 1541 y 1545. Espectacular grupo escultórico que se puede admirar en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Por otro lado, el profesor Fernando Llamazares estableció su autoría en Juan de Angers, por ser este autor conocedor directo de la obra de Juni y su amigo, basándose en las apreciaciones visuales antes la restauración de la talla, con repintes y deteriorada. Sin embargo, tras las conclusiones del trabajo de conservación por los técnicos restauradores del Ministerio de Cultura, en 1996, se ha reafirmado sin duda alguna su autoría a Juan de Juni.
Cristo Yacente en el Sepulcro. Iglesia de Santa Nonia. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. León. Foto. G. Márquez.La imagen del Yacente, de modelado suave, muestra una gran serenidad en el rostro, sin agitación, y Juan de Juni logra aquí una expresión de cierta dulzura, alejada de otras obras en las que, el gran autor admirado por Gregorio Fernández, se hace eco de la tortura sufrida por Cristo en su Pasión como así demuestra en el Crucificado realizado para la Catedral de León y conservado en la actualidad en el Museo Diocesano de León.

Si de carácter excepcional es el Yacente de Juni, más aún lo es un detalle que resulta de gran importancia en Él y es el hecho que, aunque en la actualidad se encuentre anulado, el Yacente presentaba una oquedad en el costado, el lugar donde actualmente está la herida  que simula la producida por la lanza del soldado Longino. 

Aquel hueco servía para colocar la Sagrada Forma y por ello, éste Yacente, fue una imagen-custodia al igual que el Santo Cristo Yacente atribuido a Gaspar Becerra que se encuentra en el Monasterio de las Descalzas Reales, Franciscanas Clarisas de Madrid, que sería efectuado entre 1565 y 1570; el Yacente que alrededor de 1610 realizó Gregorio Fernández para la iglesia de San Pablo de Valladolid, encargado por el Duque de Lerma, y también el que en 1698 hizo Pedro de Ávila para la cofradía de Jesús Nazareno, también de Valladolid.

Por tanto, el Yacente Sacramental de la hermandad de las Angustias vuelve a resultar excepcional, si tenemos en cuenta que se realizase entre 1534-1537, podemos afirmar que es el primer ejemplo de ésta tipología, tan escasa por otro lado, en España.

Este modelo de imagen sacramental servía para realizar una procesión el Viernes Santo, tal y como se documenta en Valladolid, y como en la actualidad se hace en el monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, en éste caso al término de los Oficios del Viernes Santo.  

Y llegado a éste punto, es donde aparece el problema fundamental respecto a la imagen que de Juan de Juni guarda la hermandad de las Angustias de León, ya que siendo una obra tan excepcional en cuanto a su función, y por tanto, respecto a su importancia litúrgica, no ha llegado a nosotros ninguna referencia documental sobre éste aspecto llevado a cabo por la mariana y dominicana cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de León.

Todas las referencias documentales que se han logrado rescatar señalan a la hermandad de la Vera Cruz como la organizadora de la procesión del Santo Entierro, hasta el acuerdo con la hermandad de las Angustias en 1830 para hacer la procesión conjuntamente, y también es descrito el retablo y altar del Santo Sepulcro como perteneciente a la cofradía de la Santa Vera Cruz situado en el monasterio de San Francisco, hasta la desamortización de bienes eclesiásticos de 1835 momento en que la cofradía penitencial franciscana se traslada a San Martín, no siendo hasta el año 1852 cuando se documente el paso de la Urna dorada de la hermandad de las Angustias en el propio archivo de la cofradía de mariana advocación.

Sin embargo, en León sí existió un Cristo Yacente de carácter Sacramental. De su presencia dio noticia el Académico de Historia Aurelio Calvo en una publicación titulada "El Cristo Sacramental" (Revista Pregón de la Semana Santa leonesa, León, 1950) El autor sitúa la imagen de un Cristo Yacente con una oquedad en el costado donde se colocaba la Sagrada Forma para una procesión claustral que tenía lugar el Viernes Santo en el desaparecido monasterio de Franciscanos Descalzos de León, que sería muy similar a la que se realiza actualmente con el Yacente de Gaspar Becerra en el de Franciscanas Descalzas Reales de Madrid.

Aurelio Calvo habló de un testamento de 1702, en el Archivo Histórico Provincial de León, que cita la procesión del Cristo Sacramental en el día del Viernes Santo, con plañideras en el que se envolvía al Yacente con un sudario, encargo del testamentario a las Franciscanas Descalzas de León, las Clarisas, con el que envolver a Señor en la citada procesión.

También señaló, Aurelio Calvo, unos documentos en el Archivo Histórico Nacional en Madrid, sin fechar, que citan la existencia de ésta imagen con la que los frailes descalzos de León llevaban procesionalmente el Viernes Santo la Sagrada Forma metida en la llaga del costado del Yacente, por el claustro del momasterio, atribuyendo la imagen a Juan de Balmaseda. Tengamos en cuenta que la atribución es señalada en el documento, pero no por el historiador leonés que nos trasmite la existencia del mismo del documento, y él mismo se pregunta que habrá sido de la talla citada en ambos documentos.

Que se señale en el documento citado a Juan de Balmaseda como su autor no debe importarnos, ya que desconocemos la fuente real de quien hace tal descripción, pero es importante por que nos descarta que la obra fuese del barroco, ya que se viene estableciendo como fecha de fallecimiento del escultor Balmaseda el año de 1576. Por tanto lo que nos define es que la obra era renacentista, y encaja así perfectamente con la datación establecida del Yacente de la hermandad de las Angustias por Juan de Juni entre 1534 y 1537.

Desde mi punto de vista, el Yacente Sacramental de los Franciscanos Descalzos de León debe de ser el que en la actualidad conserva felizmente la cofradía de las Angustias y Soledad. Se hace muy extraño que existieran en León dos obras tan excepcionales por su función y que no tengamos noticias específicas, más aún, por que podría ser, a la vista de lo señalado las dos más antiguas en España.
Procesíon con el Cristo Sacramental. Articulo de Aurelio Calvo. Revista Pregón de la Semana Santa leonesa, León, 1950.
De como llegó el Yacente Sacramental franciscano a formar parte del patrimonio artístico de la hermandad penitencial de las Angustias de León, no puedo más que mantener la sospecha fundada que sería adquirido en la desamortización de 1835, teniendo en cuenta que la primera procesión del Santo Entierro que sale del convento de Santo Domingo fue en 1830 a causa de la concordia con la cofradía de la Vera Cruz, tal y como se documenta explícitamente por primera vez, incorporándose desde entonces a las procesiones en los años pares que del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo partían de la sede de la hermandad de las Angustias, primero desde el convento de Santo Domingo y tras la Desamortización de Bienes Eclesiásticos desde la capilla de Santa Nonia, tal y como sucede actualmente. Será a partir de entonces, cuando la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad cuente con un paso propio para representar el misterio del Santo Entierro en la procesión que tendrá a su cargo en los años pares, según acuerdo con la Vera Cruz, tengamos en cuenta que la fecha fundacional de la hermandad de las Angustias, se produce el 9 de febrero de 1578, muy posterior a la fecha establecida como realización de éste Yacente Sacramental de Juan de Juni. (1534-1537)

Aunque es cierto que la historiografía oficial de la cofradía de las Angustias y Soledad de León, establecida por Agustín Nogal, niega todas estas posibilidades, por mi parte las evidencias no hacen pensar otra cosa que lo expuesto aquí.

Respecto a la Urna dorada en la que se expone magníficamente el bello Yacente de Juan de Juni, hemos de señalar que es obra de Casa Gago realizada en 1944, y que en el año 1990 Javier Santos de la Hera realizó el trono, también dorado, al que se le añadieron cuatro ciriales, en 1996 uno para cada esquina del conjunto, efectuados por Manuel López Bécker, siendo todo el conjunto nuevamente dorado en el año 2014, realizado en los talleres Dorrego, e incorporados hacheros nuevos para las esquinas superiores del paso, así como dos Ángeles en la parte anterior y posterior de la Santa Urna proyectados ya en 1987 por Javier Santos de la Hera y realizados para este año 2014.

El conjunto del paso resulta de una gran armonía y uno de los mejores y más importantes de la Semana Santa de León.

BRACEROS
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MÚSICA 
Paso del Santo Sepulcro. (años pares) Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. León. Foto G. Márquez

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