martes, 5 de marzo de 2013

EL DESCENDIMIENTO. Víctor de los Ríos, 1945.

VERA CRUZ. (Minerva)
Viernes Santo. (años impares)


El Descendimiento. Real cofradía Minerva y Vera Cruz. León. Foto  José Ángel Lozano Gonzalez. Cartel y portada de la revista de la cofradía, Semana Santa 2005.El Descendimiento es de esos pasos que, aun siendo una obra moderna, en concreto de 1945, acumula aspectos como calidad, innovación, y el protagonismo de diferentes acontecimientos que lo transforman en una obra de gran importancia en la Semana Santa de León. 

El grupo está formado por siete figuras y una Cruz en el que las figuras de San Juan y José de Arimatea  portan el cuerpo muerto de Jesucristo. La Virgen Dolorosa contempla la escena sentada, sosteniendo tres clavos de la crucifixión en su mano, mientras María Magdalena mira a la Virgen e inicia su caminar hacia ella y María Salomé, inmóvil al pie de la cruz toma en sus manos la corona de espinas. Nicodemo desde lo alto de la Cruz observa toda la escena. En la actualidad, como ha sucedido con casi todos los misterios de Víctor de los Ríos en León, la disposición de las imágenes ha sido cambiada respecto a su diseño original, y en éste caso, aunque modifique la escena, proporciona una mejor visión para el espectador. Los detalles en la expresión de todos los rostros que componen el misterio, los diálogos a través de las miradas, las magnificas policromías y estofados de los tejidos, la armonía y la idealización de la belleza humana en todas las imágenes del misterio hacen que sea uno de los mejores y más grandiosos pasos de León.

“Esta inmensa maquina” como lo definiera el Cronista de León Luis Pastrana, es el paso más grande y pesado de la Semana Santa de León portado a hombros, con un peso de 2600 kilos.

Aunque Víctor de los Ríos lo concibió para ir sobre una carroza con ruedas, desde 1989 es pujado por sus braceros, siendo reformado en el 1997 para aligerar su enorme peso, era de 3500 kilos, mediante una parrilla de aluminio para ser pujado por 112 braceros, y restauradas sus imágenes totalmente en el año 2007 por el conservador y técnico de Bellas Artes Agustín Rilova Simón. 

El Descendimiento es obra del taller de Víctor de los Ríos, elaborado en Madrid y en cuya realización destacaron el maestro escultor Clemente Díez y el pintor Vicente Vázquez, artistas que debemos considerar como los verdaderos artífices de muchas obras creadas en el taller de Don Víctor. 



También en Madrid se efectuó la carroza en madera de pino norte, dorada en su conjunto con cuatro leones que rematan sus esquinas. El escudo de la cofradía Minerva y Vera Cruz se situó en el frontal de paso, en el lateral derecho una pintura alegórica al descendimiento con la representación de unas tenazas y un sudario, mientras que en izquierdo se muestra un sepulcro abierto como alegoría de la Resurrección, rematando el trono en la parte posterior con una orla con los nombres de la junta de seises en el año de estrenar el conjunto, 1945.

Desconocemos como en Minerva y Vera Cruz se forma la idea de adquirir un gran paso de misterio que representase el momento en que Cristo es desenclavado de su Cruz. Los últimos conjuntos escultóricos de varias figuras, habían sido adquiridos en la ciudad de León, por la cofradía de Jesús Nazareno durante el ultimo cuarto del siglo XVII, los barrocos pasos de la Coronación y el Expolio, clausuraron una época de esplendor en la Semana Santa leonesa, y aunque en los cuatro primeros decenios del siglo XX se renovaron o incorporaron algunos pasos procedentes, en su mayor parte, de los talleres de Arte Cristiano de Olot, podemos afirmar que es tras casi trescientos años cuando el nuevo lenguaje plástico, ideado y realizado en el taller de Víctor de los Ríos, reflejase el impulso que había de tomar la pasión leonesa.

En 1943 el abad de la Vera Cruz de León, se puso en contacto con Víctor de los Ríos mediante un telegrama enviado a su estudio en Madrid, al año siguiente, 1944, la cofradía de Minerva y Vera Cruz pagó los derechos de registro del paso El Descendimiento y el 17 enero de 1944 ingresó en la cuenta corriente de Víctor de los Ríos, 14.000 pesetas, (84 euros) en concepto “del importe del paso El Descendimiento que está construyendo para esta cofradía”  El paso tendría un importe final de 90.000 pesetas, 541 euros, que fueron pagados en cuotas de diferente cuantía entre el citado año de 1944 y 1949 inclusive.

El 17 de marzo de 1945 el misterio de El Descendimiento, o mejor dicho el “Descendido” tal y como reconociera Víctor de los Ríos, ya es una realidad, puesto que aquel día y a las 7 de la tarde, es oficialmente presentado y expuesto en la sala del vestíbulo de la Biblioteca Nacional en Madrid. Al citado acto asisten, como personalidades destacadas, Juan de Contreras y López de Ayala, IX Marqués de Lozoya y Director de Bellas Artes, así como con el Ministro de Educación Nacional, José Ibáñez Martín, los cuales fueron nombrados por la cofradía de Minerva y Vera Cruz como Hermanos Mayores. El mismo reconocimiento fue otorgado al Alcalde de León, José Aguado, quien había apoyado el proyecto con una donación municipal de cerca de 1000 pesetas. (6 euros)

El nuevo paso de misterio fue trasladado desde Madrid a León en un vagón de RENFE,  y llegó el 22 de marzo de 1945. Se mostró al público en el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza, actual Instituto Juan del Encina, recaudándose durante su exposición algo de dinero que unido a los donativos populares ayudaron en buena medida a abonar a Víctor de los Ríos un segundo plazo del pago  por su trabajo.

El Viernes Santo de 1945, El Descendimiento, escoltado por los cadetes de la Maestranza de Aviación, participó por primera vez en la Solemne y Oficial Procesión del Santo Entierro organizada por la cofradía de Minerva y Vera Cruz. Su enorme tamaño para las calles por donde discurría la procesión ocasionó múltiples dificultades, tanto que, en la calle Guzmán el Bueno, un mirador de una de las casas allí ubicadas resulto dañado y la cofradía se vio obligada a hacerse cargo del arreglo del mismo. Pero eso no fue ningún obstáculo para que la hermandad reconociera a Víctor de los Ríos la satisfacción de contar con un paso de tal monumentalidad, así le dedicó un pequeño homenaje a Don Víctor, nombrándole seise de honor de la cofradía.

En 1946, El Descendimiento iba a salir en la procesión del Santo Entierro organizada por la cofradía de las Angustias, pero una avería en la dirección no lo permitió, aunque si lo hizo en 1948.

Para el cortejo del Santo Entierro de 1947 se diseñó una nueva carroza con el fin de lograr que el Descendimiento pudiera maniobrar con mayor facilidad, La reforma fue afrontada a cargo y gracias a la colaboración de la Maestranza de Aviación, algo que los seises de la cofradía agradecieron nombrando a la Base Aérea de la Virgen del Camino, “Hermana Mayor” de El Descendimiento. Así, desde 1945, los cadetes y tropa del ejército del aire escoltan la marcha del paso durante toda la procesión del Santo Entierro, y en el 28 de marzo del año 2004 el Coronel Director de la Base Aérea de la Academia Básica del Aire impuso el corbatín al guión de la cofradía en un acto en la Plaza Mayor de León, siendo correspondido por otro que la Real cofradía de Minerva y Vera Cruz colocó a la Bandera de la Academia Básica del Aire coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de Loreto, patrona del Ejercito del Aire.

En el citado año de 1947 se acometió la labor de acondicionamiento del lugar donde se cobijaría el paso, primeramente la iglesia de San Marcos y muy poquito después la de Santa Marina, aunque en la actualidad, el paso solo se puede admirar en su procesión del Santo Entierro de los años impares, pues simplemente se encuentra guardado en un local junto a la mayoría de las imágenes de la cofradía, como el Cristo “del Desenclavo”, el de la Agonía, la Virgen de la Soledad, San Juan Evangelista, Nuestro Señor Jesús de la Humillación y Paciencia y el Santo Cristo Flagelado del Desamparo y de la Caridad, todos lamentablemente almacenados y sin que se plantee la posibilidad de encontrarse expuestos al culto, desatendiendo el Articulo 125 de la Constitución de Sagrada Liturgia emanada del Concilio Vaticano II, (1962-1965) donde se concluyó que: “Manténganse firmemente la práctica de exponer imágenes sagradas a la veneración de los fieles”.

El Descendimiento se había convertido en la aspiración, símbolo y espejo, de las cofradías de la ciudad de León, y por tanto debemos considerarle como el paso más influyente desde aquel momento en el futuro de la Semana Santa de León. De hecho las cofradías de León quisieron contar con alguna imagen de Víctor de los Ríos, y así su taller realizó para la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno los pasos de San Juan, Simón de Cirene, la Madre Dolorosa y la Oración del Huerto; la hermandad de Santa Marta y la Sagrada Cena, el monumental paso de la Sagrada Cena y La Casa de Betania; Jesús Divino Obrero le encargaría el paso de las Tres Marías y el misterio de la Resurrección; y la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad contrataría con Víctor de los Ríos el paso Camino del Sepulcro. Además hay que añadir las tallas de Santa Marta y la de Jesús Obrero como imágenes devocionales de las hermandades homónimas y un Cristo Yacente para la cofradía de Minerva y Vera Cruz que solo salió en 1949 y que en la actualidad se encuentra en la iglesia parroquial de El Astillero en Cantabria. Por ello la trascendencia del paso de El Descendimiento es fundamental para entender el desarrollo e impulso, en cuanto a imaginería se refiere, que toma la Semana Santa de León desde 1945, cuando éste gran misterio sorprendió y cambió el modo de ver las imágenes de los pasos por parte de las gentes de León del momento.

La Dolorosa de El Descendimiento. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto Mauricio Peña
Mención aparte dentro del paso merece a imagen de la Virgen Dolorosa, que entre el año 1994 y hasta después de la restauración del 2007 salió exenta en la procesión de la Virgen de la Amargura, y excepcionalmente también participó el año 2002 en la procesión de la Pasión del Lunes Santo, supliendo la imagen de Nuestra Señora de la Piedad ante el anuncio de la inminente restauración de ésta.

Es importante destacar que fue obra favorita del Marqués de Lozoya, quien intentó por todos los medios que pasara a formar parte del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, a lo que su autor, Víctor de los Ríos se opuso.

El propio Marqués de Lozoya, Director General de Bellas Artes, dedicó las siguientes palabras a la creación y realización del paso El Descendimiento de León:

“En la tierra de León, como en toda la meseta central de España, paraje propicio a la buena escultura, como si el paisaje escultórico, tan netamente estructurado, fuese propicio a un arte preciso, recio y patético. En la comarca leonesa tuvieron los talleres de la tierra de Campos, un excelente mercado.

Al gusto formado en esta escuela tiene que serle ingrata la pacotilla de la imaginería en pasta, fabricada en serie y policromada como para satisfacer el afán de una tribu de salvajes. Por esto la ilustre y antiquísima Cofradía leonesa de “Minerva y Vera Cruz”, cuando ha querido poseer un paso procesional de El Descendimiento, no ha acudido a los bazares de Santos, sino que ha encargado a un excelente entallador, Víctor de los Ríos, una obra robusta y viril que al desfilar por las rúas, hará prender en las almas la suave emoción que en todo corazón español ha despertado siempre el dolor de la Madre junto a la Cruz.

Obra penetrada de Angustia contenida por un sentimiento de pudor, tallada con la seguridad de la gubia de los talleres vallisoletanos y estofada y dorada de manera que el leño adquiere la calidad de un esmalte.

El paso de Víctor de los Ríos exaltará la piedad de las generaciones en tanto perdure lo que es esencia y supremo valor de España”

Para terminar, también hay que destacar la estrecha unión que existió con la banda de cornetas y tambores del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, que acompañó a sus braceros en la puja de El Descendimiento en sus momentos más duros, así, en la cuaresma de 1997 los braceros del Descendimiento donaron un corbatín a la Banda "senior" con su lema  "Semper Fidelis", y en el año 2005, con motivo del cincuentenario del paso, la banda de cornetas y tambores entregó un corbatín para la campana del paso. En el año 2007 salieron algunos hermandos de la ya extinguida e histórica banda de cornetas y tambores, con su guión-estandarte en la procesión del Santo Entierro, detrás de la bandera del paso y justo delante de éste.

Curiosamente, en el paso de El Descendimiento han formado parte muchos braceros que con el tiempo se han incorporado a las juntas de gobierno de diversas cofradías, llegando incluso a ser abades de las mismas, la mayor parte de ellos aprendieron los valores que les ha aportado el paso, como la colaboración, el compromiso, el servicio, la solidaridad, la humildad, y el saber sufrir. Y quienes esto aprendieron y lo desarrollaron, ha sido porque nunca olvidaron el lema de los braceros de El Descendimiento: “Semper Fidelis”.

BRACEROS
112

MÚSICA (2017)
Agrupación musical de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. (León, 2005)
Visión delantera y parcial del paso El Descendimiento frente a la Real Basilica de San Isidoro. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto Mauricio Peña

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