domingo, 3 de febrero de 2013

JESÚS NAZARENO

Túnica del paso de El Expolio. Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G. Márquez.NOMBRE OFICIAL
Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno.

TEMPLO
Capilla de Santa Nonia, donde se encuentra desde 1809, si bien su establecimiento no fue definitivo hasta 1835, aunque desde su aprobación de estatutos en 1611 se encontraba en el convento de Santo Domingo, donde adquirió capilla propia en 1615.

BREVES DATOS DE SU FUNDACION E HISTORIA (1611)
La denominación original y centenaria de esta hermandad penitencial es cofradía de Jesús Nazareno. El término de Dulce Nombre de Jesús Nazareno no se ha documentado hasta mediados del siglo XIX. 

Posiblemente, el añadido de Dulce Nombre a la denominación de la cofradía de Jesús Nazareno tuvo que ver con el interés demostrado por parte de los cofrades de ser beneficiarios de las indulgencias otorgadas a los hermanos de cofradías con advocación al Nombre de Jesús, ó Santísimo Niño Jesús, por lo que en 1794, la hermandad pide permiso al Ilmo. Obispo de la diócesis con el motivo de poder “(...) publicarlas todas y en sumario para que los fieles supieren de este tesoro y gozasen de sus gracias (...)”. No solo eso, poco antes la cofradía había recibido una imagen del Niño Jesús realizada por Bernardino Pérez a fin de colocarlo en el altar de la capilla que la cofradía tenía en el convento de Santo Domingo. Al autor de la imagen se le entregó carta de pago, el ingreso en la cofradía, en 1795 por haber hecho ésta imagen y otros trabajos encargados por la cofradía. La representación del Niño Jesús debió realizarse poco antes ya que en 1789 se había adquirido una corona nueva para el niño según consta en los gastos de la hermandad, como también en los mismos, pero en 1790, se recopila la compra de "cuatro horquillas" (horquetas) para las andas del niño. Más aún sabemos que en 1793 entre las alhajas inventariadas al abad, se cita "Un niño con su diadema y mundo de plata" y "las andas del Niño con sus orquillas.” Incluso en 1794 se declara una partida económica de 3 reales por "por razón del memorial que se hizo por la unión de las cofradías". El motivo que percibimos en éste interés se resuelve observando la situación económica y la escasez de hermanos con que contaba entonces, unos 55 hermanos y hermanas, y con éste hecho intentaría que entraran en la hermandad de Jesús Nazareno nuevos hermanos. Con la guerra de Independencia y tras la reorganización de la hermandad en 1816 desaparece en el inventario de alhajas la imagen del Niño Jesús y sus andas, aunque se conservaron unos toneletes, dos encarnados, uno morado y otro con flores, la diadema (corona) y una bola de plata que había realizado el platero y hermano de la cofradía Mateo Cruz. La ropa del niño se vendió y la corona y bola de plata se usó para hacer dos insignias para la cofradía, realizadas también por el citado Mateo Cruz.


Desapareció por desgracia todo lo referente a la advocación del Dulce Nombre de Jesús, como eran la propia imagen del el Niño Jesús y sus enseres que servían para el festejo y procesión en la fiesta de la Circuncisión. Sin embargo la cofradía incorporó años después la denominación de la cofradía como Dulce Nombre de Jesús, constando así al menos en 1866.


Jóvenes hermanos de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G. Márquez. Volviendo al origen de la cofradía de Jesús Nazareno, cuya denominación siempre consta documentalmente de este modo hasta fines del siglo XIX. Hemos de señalar que  se considera fecha de constitución de la cofradía de Jesús Nazareno de León, el día 4 de febrero de 1611, momento que se corresponde a la aprobación de su regla, por el obispo Francisco Terrones, aunque la cofradía ya debió tener organización e incluso su denominación, que se afirma por tener ya la entidad jurídica como para iniciar el abad declarado de la hermandad de Jesús Nazareno, Ventura de Valdés la negociación con el prior del Convento de Santo Domingo Bernardo de Guevara, para acordar el 9 de julio de 1610 la adquisición de una capilla para la cofradía, la que se denominaría como de Jesús Nazareno, aunque el acuerdo final no culminaría hasta el 21 de abril de 1615, siendo abad aún Ventura de Valdés. Más aún, los investigadores César García y Eduardo Álvarez han documentado la donación de un retablo, por Juan Rodríguez de Vivanco, para la citada capilla, cuya escritura tiene fecha de 20 de agosto de 1615. En la misma se establece la realización de un retablo de "doce figuras de los Santos Apóstoles, Cristo Salvador, y un Cristo Crucificado con San Juan y Nuestra Señora al pie de la Cruz, y otra figura de Nuestra Señora que ha de estar en una caja y una figura de un niño Jesús". La obra escultórica,  con un coste de 110 ducados, fue realizada por Baltasar García, ensamblador y hermano declarado de la cofradía, y la pintura y policromía la realizó Pablo Martinez, cobrando 180 ducados.
 
Las primitivas condiciones de 1610 establecían once cláusulas, compromisos entre cofradía y convento, destacando brevemente como la hermandad de Jesús Nazareno debía pagar al convento medio ducado anual el día de San Martín, abonando un ducado más por el tiempo que ha disfrutado de la capilla, es decir, anteriormente al mes de julio del año 1610, la cofradía ya estaba en ésta capilla, y si aplicamos la proporcionalidad de medio ducado anual que les cobrarán por un año, y piden otro más por lo disfrutado, querría decir que en julio de 1608 la cofradía podría ya estar en la capilla citada y fundada.   

Otro capitulo interesante es el de señalar que los frailes de Santo Domingo estaban obligados a salir en las procesiones de la cofradía de Jesús Nazareno, especificando como tales la del Miércoles de Tinieblas y la del Día de la Alegría en Pascua de Pentecostés, es decir, inicialmente la cofradía de Jesús Nazareno no saldría en Viernes Santo, sino el Miercoles Santo en estación de penitencia por la ciudad.


Sin embargo, la cofradía redactó unos estatutos, en los que se sigue declarando Ventura de Valdés Abad, y que se muestra como el gran impulsor de la cofradía. Estas normas, La Regla, de la cofradía de Jesús Nazareno tienen fecha de 4 de febrero de 1611 estableciendo que la cofradía de Jesús Nazareno debía hacer, [en vez de el Miércoles de Nieblas como señalaba en julio de 1610] el Viernes Santo por la mañana una procesión de nazarenos por la ciudad, con cruces a cuestas, túnicas y capirotes de lienzo negro, llevando todos un rosario en las manos, sin tampoco citar la participación de alguna imagen o paso en el cortejo penitencial. La única referencia a una efigie llamada de "Jesús Nazareno" se refiere a la procesión que, también, tenía obligación de hacer la cofradía el día del Triunfo de la Santa Cruz, 16 de julio, a la que debían ir “todos los cofrades con su pendón y cruz levantada y un Jesús Nazareno a la postre con sus hachas”. Deducimos así, que la hermandad leonesa pudo adquirir la imagen que ahora tiene la advocación de Nuestro Padre Jesús Nazareno.


La hermandad de los nazarenos de León tomó "por Patrón y abogado el benditísimo nombre de Jesús Nazareno, a quien suplicamos humildemente nos reciba debajo de su amparo para que en esta conjugación y en todas nuestras cosas le sirvamos (...)"  condicionando la entrada como hermanos a la misma, entre otras cosas, a los que "(...) no tengan impedimento alguno, y sean tales que puedan llevar la cruz a cuestas, pues que es lo principal que esta cofradía profesa, imitando las pisadas de Jesucristo Nuestro Señor (...)"  La cruz debía hacérsela cada hermano bajo unas normas claramente señaladas en la regla, donde se establec como fiesta principal de la hermandad el día de la Circuncisión de Jesús, el uno de enero, con misa y también procesión.


Por tanto, la cofradía de Jesús Nazareno se estableció como hermandad penitencial en Semana Santa, en la que los hermanos en imitación de Jesús, toman la cruz como penitentes en un recorrido público por la ciudad, estableciendo un nexo de unión con la humanidad de Jesús a través de la fiesta de la Circuncisión del Niño Salvador y afirmando su fe en la Cruz del Cristo como elemento redentor en la celebración del Triunfo de la Santa Cruz.

Durante el siglo XVII la cofradía de Nazarenos incorporó a su procesión del Viernes Santo varios pasos, primero de los llamados de papelón, o cartón-piedra, pintados y que presentarían un fuerte deterioro anual. Aparte de considerar que la efigie de Jesús Nazareno la adquiriesen tras los estatutos de 1611, posteriormente, en 1652 compró un paso grande y nuevo en Valladolid, que salió aquel año y debía continuar saliendo todos los Viernes Santos, a fin de cumplir con su obligación anual. El documento no señala autoría ni representación iconográfica, pero algunos especialistas han querido ver que éste podría ser el paso del Ecce Homo o bien La Flagelación, incluso el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno cuya talla fue ahuecada por Francisco Díez de Tudanca, según contrato de 1674, y al que se le añadió en la misma fecha y realizado por el citado autor la efigie de Simón de Cirene. También en 1674 se encarga el paso de Cristo Nuestro Bien, es decir el misterio del Expolio al mismo autor, y un año después el conjunto de la Coronación de Espinas, siendo ya tres pasos de los que tenemos noticias, aunque fueron cinco con los que llegó a fines del siglo XVIII, añadiendo la Flagelación y el Ecce Homo, que también pensamos que se adquirieron en el siglo XVII.


Es, por tanto, el siglo XVII el comienzo de la historia de la cofradía de Jesús Nazareno, de sus primeros estatutos, la adquisición de su capilla en el convento de Santo Domingo, de la incorporación de su imagen titular, además de la de otros cuatro pasos con los que representar la Pasión de Cristo en la mañana del Viernes Santo.

En el siglo XVIII todo comenzaría a cambiar. En 1740 la cofradía de Jesús Nazareno recibió una limosna del Ayuntamiento de 50 reales solicitada por los propios cofrades de Jesús, a fin de ayudar a la hermandad para hacer túnicas para los penitentes que salen en la procesión, declarando el abad y seises que "es público y notorio (...) la suma pobreza de esta cofradía."

Braceros de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G. Márquez.
El siglo XVIII lo finaliza la cofradía de Jesús Nazareno expulsando a los braceros por no querer tirar de los pasos, en realidad porque no podía pagarles por ello. Eran 54, cuando la hermandad la componían en 1787 45 hermanos y 10 hermanas. Se abrió un conflicto, porque los braceros se negaban a sacar los pasos. En aquellos años se pagaba por llevar los pasos, era un trabajo, y al no tener dinero la hermandad del Nazareno, decide sacar en su procesión del Viernes Santo entre 1788 y 1790 solamente, "en memoria de la Pasión de Cristo Señor Nuestro", el paso de Jesús Nazareno, en cumplimiento de sus estatutos, al no poder pagar a los 52 braceros de los 5 pasos que componían la procesión y estos negarse a sacarlos sin recibir dos reales, y una dotación de pan, vino y queso. Entre 1791 y 1794 se acuerda pagar a los braceros dos reales a cada uno y se hace la procesión con normalidad, hasta que en 1795 se toma una decisión trascendente para el futuro de la cofradía, que es la expulsión de los braceros y la eliminación de todas las figuras de romanos y sayones de los cinco pasos de misterio que atesoraba la hermandad, para dejar únicamente las imágenes representativas de Jesús en su Pasión, sacando en simples parihuelas a El Señor a la columniya, al de la Coronación, al del Balcón (Ecce Homo), Jesús Nazareno y al Señor del Rodapelo. (el Expolio)

Este es el motivo por el que no llegaron a nosotros ninguno de los pasos de misterio del siglo XVII y también el hecho para que desde entonces sean los propios hermanos de la cofradía los que saquen los pasos. Inicialmente fueron 22 hermanos braceros y en la actualidad son 1174 a los que hay que añadir los suplentes.

Esto quiere decir que en el incendio que asoló el convento de Santo Domingo, el primero de enero de 1809, no se quemó ningún paso, únicamente pudieron incendiarse las figuras de los sayones que ya habían sido apartados con anterioridad.

La Guerra de Independencia a comienzos del siglo XIX hizo que la hermandad despareciera en su actividad,  entre 1809 y 1814, más aún, ya desde 1804 debió arrastrar problemas puesto que desde esa fecha no hay abad si bien, como señala la documentación, continuó hasta 1808 celebrando sus festividades. Tras la guerra, en 1812 un seise, celoso en el reestablecimiento de la cofradía, se dispuso a recuperar el importe de arrendamientos de las posesiones de la hermandad, y en 1815 algunos hermanos y seises nombraron un nuevo abad. Entonces la cofradía ya se encontraba en la capilla de la Esclavitud, (Santa Nonia) reuniéndose allí con certeza desde 1819, aunque mantenía una demolida capilla en el destrozado convento de Santo Domingo que intentó reconstruir en 1826 con la ayuda del Ayuntamiento, Obispo y el Cabildo Catedralicio. La hermandad hizo un buen gasto en material y portes de transporte, así como en la contratación del maestro de obra, tejeros y serreros. Todo ello costeado con la venta de madera de chopo, donada por las autoridades citadas arriba, cuotas de nuevas entradas de hermanos y las rentas de algunos censos que consiguió recuperar.

Pero todo intento por reconstruir su oratorio en Santo Domingo fue inútil ya que el decreto de 25 de julio de 1835 por el que se suprimen los conventos y monasterios, así como las ordenes posteriores y complementarias para llevar a cabo el proceso desamortizador, obligó a que la hermandad se instalara definitivamente, y hasta el día de hoy, en la capilla de la esclavitud, a cuyo tesorero abonaría la cantidad anual de 6 reales desde 1816, pasando a tener su sede canónica en la parroquia de Santa María del Camino, o de la Virgen del Mercado como se la conoce popularmente, cerrando así un ciclo de su historia. 

Durante el siglo XIX la hermandad ampliaría el número de pasos para su procesión del Viernes Santo, pasando de cinco a ocho, incorporando en 1816 La Oración en el Huerto, y en 1849 los de San Juan y La Dolorosa.

También se cambió el nombre de la cofradía pasando a denominarse, al menos desde 1866, como cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno e incorporó un sermón en la plaza mayor en 1822 denominado de “El Encuentro”, alusivo al momento en que la Virgen María halló a su Hijo en la calle de la Amargura, según recoge una solicitud del abad de la cofradía Blas Montes al Ayuntamiento a fin de dar permiso a la hermandad para hacerlo así. El sermón fue ganando en teatralidad, sobre todo con la incorporación de los pasos de San Juan y la Dolorosa en 1849, del modo que el poeta Gustavo Adolfo Bécquer dejó descrita en 1866, aunque dejó de hacerse y volvería a ser solo un sermón que se realizó en diferentes templos cada año como Santa Nonia, la iglesia de los Capuchinos (San Francisco) o la de Santa Marina, llegando incluso a desaparecer. En la actualidad se realiza la representación de El Encuentro en la Plaza Mayor, con una pequeña alocución y resulta uno de los actos más multitudinarios de la Semana Santa de León.

El siglo XX ha supuesto una renovación total en la cofradía antigua cofradía de Jesús Nazareno, tanto a nivel de pasos con la remodelación de todos y la ampliación en número, hasta un total de trece en la actualidad, como en la realización de actos como El Encuentro, el Triduo a Nuestro Padre Jesús Nazareno, el besapies a su imagen titular, la fundación de las diversas secciones musicales y la masiva participación de hermanos, sobrepasando en la actualidad los 4.500, aunque en los comienzos del siglo pasado las cosas no debieron ser nada fáciles, ya que según nos trasmitía la prensa en 1910 llegó incluso a presentarse la posibilidad de suspender la procesión. Por lo original de la noticia la reproduzco aquí:  “A punto estuvo de que este año nos quedáramos sin la tradicional procesión de los Pasos. Por fin habrá procesión porque el Sr. Obispo ha ofrecido 200 pesetas para costear los gastos. ¿Pero tan pocos cofrades son que entre todos no han podido reunir tan pequeña cantidad? Que habrá pensado el prelado de la esplendidez de los leoneses.” 


Paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G. Márquez. 2015Sin embargo la hermandad del Nazareno sobrepasó bien los momentos de penuria. En 1928 organizó un cortejo excepcional, una procesión de silencio que se denominó como de la Oración del Huerto el Jueves Santo, que partiendo de la capilla de Santa Nonia a las 10 de la noche contaría con un piquete de caballería, la Cruz de la cofradía de las Angustias, el estandarte de la Vera Cruz, el de Jesús Nazareno, la Cruz parroquial del Mercado y el paso de la Oración del Huerto, como único conjunto que figuraba en la procesión, así como hermanos de las cofradías citadas, y diversas comunidades religiosas. Agradó a todos los leoneses pero no volvería a celebrarse, centrándose así la hermandad en la procesión de los Pasos que sería declarada de Interés Turístico Regional en 1985, y de Interés Turístico Nacional el 27 de enero de 1998 por la secretaria de Estado de Comercio, Turismo y Pequeña Empresa. Este mismo año se retransmitió en directo, mediante las cámaras de Televisión Española la citada procesión. En el año 2001 la procesión de los pasos obtuvo una distinción específica dentro de la declaración de Interés Turístico Internacional que fue otorgada a toda la Semana Santa de la ciudad de León.


La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno es sacada por sus cofrades también en la procesión de la Pasión del Lunes Santo originada en 1992, tras el conflicto protagonizado entre las cofradías leonesas que rompió la procesión del Pregón, instituida en 1948 por la Junta Mayor de Procesiones de Semana Santa en la que participó desde el principio ésta imagen, principal devoción leonesa y de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. 

Es de destacar que el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno participó en el Vía Crucis que con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud tuvo lugar en Madrid el 19 de agosto del año 2011, acompañado por su agrupación musical del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, que resultó el mejor remate de los actos en conmemoración del IV centenario de aprobación de los primeros estatutos de la cofradía de Jesús Nazareno fundada en el convento de Santo Domingo de León. 

HERMANOS  
4468 (Hombres)

DÍAS DE SALIDA  
Viernes Santo. Madrugada. La Ronda.
Viernes Santo. Procesión de los Pasos.
 
PASOS (13) 
La Oración en el Huerto. Víctor de los Ríos, 1952.
El Prendimiento. Ángel Estrada Escanciano, 1964.
La Flagelación. Señor de la Columna atribuido a Gaspar Becerra, tercer cuarto del siglo XVI, romanos y sayones, autor desconocido y adquirido en Barcelona,1944.
La Coronación de Espinas. Higinio Vázquez García, 1977.
Ecce Homo. Talleres de Olot, 1905. 
Nuestro Padre Jesús Nazareno. Imagen del Nazareno realizada por seguidores de Gregorío Fernández. Mediados del siglo XVII. Simón de Cirene, Víctor de los Ríos, 1946.
La Verónica. Francisco Pablo Panach, 1926.
El Expolio. Francisco Díez de Tudanca, 1674.
La Exaltación de la Cruz. José Antonio Navarro Arteaga, 2000.
La Crucifixión. Santo Cristo de los talleres de Olot, 1908, y María, Marta y San Juan de Faustino Sanz Herranz según modelos de Melchor Gutierrez, 1992.
Santo Cristo de la Agonía. Laureano Villanueva, 1973.
San Juan. Víctor de los Ríos, 1946. 
Madre Dolorosa. Víctor de los Ríos, 1949.

MUSICA 
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