sábado, 19 de enero de 2013

LA FLAGELACIÓN. Señor de la Columna atribuido a Gaspar Becerra, tercer cuarto del siglo XVI, romanos y sayones, autor desconocido y adquiridos en Barcelona,1944.

JESÚS NAZARENO
Viernes Santo



Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G MárquezEl paso de la Flagelación es un conjunto que ha sufrido diversas variaciones y que en su origen resulta una de las incógnitas más interesantes y sin resolver de las presentes en la Semana Santa de León.

La talla de Cristo es atribuida por los investigadores leoneses a Gaspar Becerra. El problema estriba en que el gran escultor vive entre 1520 y 1570, siendo los estatutos fundacionales de la cofradía del 4 de febrero de 1611. La obra, por el modelo de columna alta, y los propios rasgos de la talla se adscriben perfectamente a estilos del siglo XVI, en concreto al denominado Romanismo escultórico. Por ello es complicado que encargase la imagen la cofradía. Se puede teorizar, y pensar que éste magnifico Atado a la columna se encontrase en la capilla que compra la hermandad en el convento de Santo Domingo el 21 de abril de 1615, y cuya negociación llevada por el abad Ventura de Valdés había comenzado el 9 de julio de 1610. Sin embargo, en las condiciones iniciales pactadas y en las finales, no se alude a que en esta capilla adquirida al convento hubiese nada.

La primera vez que parece hacerse una referencia a la talla de Jesús atado a la columna es el 30 de noviembre de 1674, en el contrato del paso del Expolio entre la cofradía de Jesús Nazareno y Francisco Díez de Tudanca. Pues bien, en éste documento se expresa que la imagen de Cristo Nuestro Bien, ha de hacerse "el encarnado como la toca, las llagas de hombros y espalda, codos y rodillas muy llagadas, (...) conforme la del azotamiento, (...) la estatura del natural, conforme a la del azotamiento."

Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G Márquez
Podemos asegurar, por tanto, que en aquella fecha del siglo XVII, la hermandad de los nazarenos de León, contaba con una representación de Jesús atado a la columna, y que es muy posible que se refiriera a la imagen central y actual del paso de la Flagelación, aunque no tenemos certeza para asegurarlo hasta 1788, momento desde el que se conservan los libros de acuerdos y cuentas de la cofradía de Jesús Nazareno hasta la actualidad, y en cuyo periodo no se produce ninguna sustitución o eliminación de esta exquisita representación de Cristo Azotado al que se denomina por primera vez como "Señor a la Columna" en 1795, cuando el seise Francisco Castellanos se hace cargo del coste económico de hacer unas nuevas andas y de su pintura, para llevar la imagen solo cuatro hermanos, -tengamos en cuenta que en 1787 la cofradía la componían únicamente 48 hermanos y 10 hermanas-, y no los diez braceros pagados con que contaba el paso para tirar de él en la procesión del Viernes Santo, a quienes expulsó la cofradía por no poder pagarles.

El hecho que se hicieran unas nuevas y sencillas andas nos aporta el dato de tener la certeza que el paso contaba con otras figuras, y que por esta decisión de reformarlas, por el excesivo peso y la falta de hermanos para sacarlos, se han perdido en el tiempo, hecho que tiene una mayor confirmación por que una de ellas "una efigie vieja del Señor de la columna", fue vendida en 1795 por acuerdo de la Junta de Seises, primeramente a un seise de la hermandad, el maestro platero Mateo Cruz por seis reales, que devuelta por él, se vendió definitivamente a Carlos García Álvarez por 12 reales, ingresando la hermandad 18 en total.

Por tanto, nada sabemos del origen de la talla, hasta 1788, aunque es muy probable que la referencia de 1674 aluda a la imagen actual del Jesús azotado del paso de la Flagelación.

Con posterioridad, en 1944, se añade un sayón que azota al Atado a la columna del Nazareno, junto con un romano aplicando también el castigo, y otro soldado con una lanza observando la tortura. Éstas obras fueron adquiridas en Barcelona, y forman el actual paso de misterio de la Flagelación que tiene todo su centro de atención en la imagen de Cristo atado a la Columna que muestra un rostro ajeno al dolor, asumiendo su condena y abrazando la columna igual que algunas representaciones de Cristo con la Cruz. Así, el autor fortaleció al representar a Cristo con ésta actitud, una lectura teológica trentina de la imagen de Cristo, donde el instrumento arquitectónico de tortura, la columna, se transforma en elemento redentor, y este Hombre azotado que abraza ese trozo de piedra, hecha en madera, lo convierte en un estandarte de salvación a través de la fe del espectador provocada por la observación piadosa de la imagen.  

Igual que el Nazareno de la hermandad Sevillana del Silencio porta su Santa Cruz camino del Calvario verticalmente, destacándola como estandarte de victoria y fe, y no como instrumento de tortura, la Columna del azotado leonés deja de ser un elemento externo, sino integrado en la idea redentora que comienza con la Pasión y Muerte de Cristo, y termina con la triunfante Resurrección del Salvador.

La excelente ejecución en cuanto al modelado y talla de la anatomía, junto a la policromía, y la armonía de un movimiento de contraposto, hacen del Cristo de la Flagelación una de las mejores obras de la Semana Santa de León y de las que concentran más devoción de los papones de Jesús Nazareno, y de todo aquel que se acerca un poquito para dejarse vencer por la seducción de todo el arte que lo magnifica, más aún desde la intervención restauradora y conservadora llevada cabo por la administración Autonómica de la Junta de Castilla y León, que se encargó de su consolidación en el año 2008, permitiendo devolver toda la belleza original al Señor de la Columna de la cofradía de Jesús Nazareno.

Trono del paso la Flagelación. Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. León. Foto G MárquezMuy recientemente, en el año 2011, el conjunto se ha modificado, acertadamente, en cuanto a la disposición de las imágenes en la procesión de los Pasos, ya que la figura del Señor atado a la columna se ha llevado al frente del paso, aprovechando el estreno de un nuevo y un excelente trono retablístico neobarroco, tallado en madera, y realizado por el sevillano taller de los hermanos Caballero González, así como ocho cartolas con un programa iconográfico pasionario que comienza con la entrada de Jesús en Jerusalén, en relieve y con policromías,  realizadas por Mariano Sánchez del Pino. El trono es de los mejores que presentan en la actualidad la Pasión en León.

BRACEROS
90

MÚSICA (2017)
Agrupación musical de la cofradía Cristo del Gran Poder. (León, 2013)




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