martes, 17 de abril de 2012

"SEMANA SANTA IN LEON". Un libro extraido de la Tesis Doctoral de Anna-Laura de la Iglesia y Nikolaus, publicado en Alemania, difunde en Europa la imagineria de las hermandades de penitencia de León entre los siglos XVI y XIX


Presentación de Anna-Laura de la Iglesia y Nikolaus.


Soy alemana, pero de padre español, de un pueblo en la provincia de León cerca de Astorga, y por eso siempre he tenido lazos a esta región. He estudiado Historia del arte en la universidad de Freiburg (Friburgo), que es en el sur de Alemania, en la Selva Negra.
Al final de mis estudios estaba buscando por un campo de investigación para mi tesis doctoral. 

Siempre me ha fascinado la escultura barroca de España, de los grandes maestros como Juan Martínez Montañés o Gregorio Fernández, con su realismo emocionante. Así llegué a la escultura procesional, que esta totalmente subrepresentado en la literatura de hHstoria del Arte, y además completamente desconocido en Alemania. 

Mi tesis ha recibido el grado « Summa Cum Laude », que es la mayor calificación del sistema universitario alemán. El libro ha sido publicado en 2011, con la ayuda de la Görres-Gesellschaft, una asociación católica para el fomento de la investigación científica. Ahora estoy trabajando en el museo diocesano de Freising (Baviera), una de las colecciones eclesiásticas más grandes de Europa. 


Mi tesis:

Mi intención era estudiar los pasos procesionales de una región determinada – León – no solo como obras de arte, sino también – y eso es lo importante – en su función, porque como funcionan los pasos también determina como son.

En mis estudios he incluido todos los pasos de las cofradías antiguas de toda la provincia de León, entre los siglos XVI y XIX, porque en el siglo decimonónico hay muchos cambios en la Semana Santa, con las destrucciones durante la guerra napoleónica, o la desamortización y la desaparición de los conventos. He estudiado los pasos de las tres cofradías antiguas de León (Minerva y Vera Cruz, de las Angustias y Soledad, y Nuestro Padre Jesús Nazareno), y también las cofradías en otras ciudades de la provincia como Astorga, Sahagún, La Bañeza, Ponferrada, hasta Villada donde hay un grupo de esculturas que son importantes por su relación con las de Sahagún. Incluso he tratado de reconstruir esculturas perdidas, de las que hay constancia en los documentos. Así he ganado una vista general de la evolución de los pasos procesionales en la región entera.

El resultado muestra que la Semana Santa en toda Castilla y León es de una estructura bastante rígida. Son las órdenes mendicantes, los Franciscanos y Dominicos, quienes fomentan a las cofradías laicales, que por eso tienen un carácter muy similar en toda Castilla y León. Están las cofradías de la Vera Cruz, con su procesión en la noche del Jueves Santo que son las más antiguas de las cofradías penitenciales. Después aparecen las cofradías marianas, con nombres como la Quinta Angustia, o Nuestra Señora de las Angustias, o de la Soledad. Su procesión es la del Viernes Santo por la noche, o sea, cuando la Virgen quedaba sola después de la muerte de Jesucristo, que murió en la tarde del Viernes Santo. Y finalmente, en su mayoría ya en el siglo XVII, aparecen las cofradías de Jesús Nazareno, con su procesión en la mañana del Viernes Santo.

Las primeras procesiones en las que conocemos imágenes, que es al principio del siglo XVI, primero solamente hay una cruz, o un crucifijo. Pero con el tiempo, como se puede ver por varias fuentes de León y de Astorga, hay varios crucifijos, hay una Virgen, hay un Nazareno;… y así crecen los conjuntos escultóricos de las cofradías. El gran motor delante de todo eso es Valladolid, la ciudad mas grande y rica de Castilla, con cinco cofradías penitenciales, que luchan entre si por el paso mas grande o el paso más impresionante. Estos pasos vallisoletanos sirven como modelos para todo el norte de España. Las cofradías exigen copias exactas de las esculturas de Valladolid, de los maestros como Gregorio Fernández. Un ejemplo es el paso del Despojo de Jesucristo, del círculo de Gregorio Fernández, que fue copiado para León, -para la cofradía de Jesús Nazareno, de manos del escultor Francisco Díez de Tudanca-, y también fue copiado en Sahagún. Así se puede seguir la evolución de los modelos desde Valladolid.



















  

Lo más fascinante de los pasos de la región de León es la variedad de sus funciones. En Astorga y Ponferrada, hay la « carrera de San Juan », con los braceros corriendo con la imagen ; en León, el Encuentro del Viernes Santo ; en Sahagún, la despedida entre Jesucristo y su madre, con una imagen de Jesucristo con los brazos articulados, que puede despedirse haciendo señas. Es un verdadero teatro de imágenes. Y la cumbre de todas las escenificaciones es el Descendimiento. Es interesante que esta tradición no esta vinculada a una cofradía particular; en León lo hacía la Vera Cruz, en Sahagún la de Jesús Nazareno… Cuando el nuevo rito del Desenclavo aparece en el siglo XVII, es siempre la cofradía más rica y más grande de cada ciudad que se ocupa de esto. Lo interesante es que el rito del desenclavo también existía en el resto de Europa. En Alemania e Italia se han conservado muchos crucifijos medievales con los brazos articulados, pero el rito se ha perdido.

La hechura de los pasos procesionales también es importante, porque hasta bastante reciente, las imágenes procesionales estaban menospreciadas como obras de arte porque estaban hechas de papelón, o porque estaban vestidas y llevaban ojos de cristal. Pero todo esto es parte de la peculiaridad de una imagen procesional. Hay que pensar que con sus vestidos de seda y de brocado, con sus bordados de oro, una escultura a vestir costaba aún más que una escultura de madera.

Hay que constatar que la Semana Santa en Castilla y León es muy diferente de la de Andalucía. En las ciudades de allí, hay muchas cofradías de barrio (en Sevilla había hasta 50) pero posesionan solamente una Virgen y un paso de Jesucristo. En la Semana Santa leonesa, hay muchos elementos inicialmente puramente sevillanos, como el capirote alto, los grandes tronos de los pasos y Vírgenes bajo palio. Estos elementos fueron adaptados durante el siglo XX, pero las procesiones castellanas antiguas fueron mucho más austeras, con más atención a las esculturas mismas.

En el siglo XVII y XVIII, había procesiones penitenciales en todas las partes católicas de Europa. De Alemania y Austria hay fuentes describiendo procesiones de flagelantes con túnica y capirote, con esculturas y actores representando escenas bíblicas. El uso de esculturas procesionales en la Semana Santa leonesa puede iluminar esas tradiciones perdidas.

Dr. Anna-Laura de la Iglesia y Nikolaus

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